Curar una fractura de calcáneo, es como arreglar un jarrón chino roto

Hola!!, después de una semana muy viajera que empecé en Barcelona en un curso sobre cadáveres, donde expusimos nuestra experiencia en el tratamiento del pie de Charcot y las fracturas luxación de la articulación de Lisfranc. Y terminé en Victoria en unas jornadas de pie y tobillo, donde les conté los resultados que tenemos tan buenos usando prótesis de tobillo. Sé positivamente que los asistentes en ambas ciudades “alucinaban” con las cosas que hacemos e incluso pienso que una gran mayoría no comprendieron los procedimientos que veían. Pero bueno esto será un tema para otro post…

Lo que os queria hablar es de como reconstruimos las fracturas de calcáneo ? pues no se diferencia mucho de como haríamos si tuviéramos un enorme jarrón chino de porcelana y se nos rompiera en mil pedazos.

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Con mucha paciencia y dedicación iríamos pegando trozo a trozo de porcelana, hasta conseguir tener el jarrón nuevamente como estaba antes de romperse. Pues en el calcáneo hacemos lo mismo, primero separamos todos los fragmentos que están desplazados y a veces hecho añicos, de hecho es frecuente que bastantes trozos los saquemos del cuerpo y en una mesa los pongamos como el que hace un puzzle.

Después viene el proceso de reducción, empezamos por la parte más distal en la zona de la tuberosidad anterior, seguimos por el ángulo de Gissane y a continuación la articulación posterior que se encuentra hundida, girada y a veces rota en varios fragmentos, para terminar con la parte posterior que se llama tuberosidad. En vez de usar pegamento como usaríamos en el jarrón chino, sujetamos los fragmentos con agujas muy finas. Mirad la foto de al lado

Cuando ya hemos conseguido esto, tomamos radiografías dentro del quirófano y comprobamos que todo está colocado en su lugar. Y entonces “a la carga”, ponemos una o dos placas de titanio que la atornillamos a la parte lateral del hueso y sustituímos  las agujas por tornillos. Y después de 5 o 6 horas ya lo tenemos, hemos devuelto al hueso la forma y tamaño que tenía antes del accidente.

Esto que parece muy fácil, es una operación complicada y difícil, pero que cura a las personas que tiene la desgracia de haberse roto el calcáneo. Es una lástima que en España, no se operen este tipo de fracturas y son muy pocos los centros que las reconstruyen con éxito. En la mayor parte de los hospitales, ni las tocan y en otros directamente fijan el pie, sin intentar arreglarlo. Me da pena que los mismos principios que aplicamos a otros huesos del cuerpo, no se aplique al pie, solo porque es difícil y ya sabéis que ahora la tendencia de muchos colegas es a buscar tratamientos rápidos y fáciles, pero estos generalmente dan unos resultados desastrosos.

Lo que tenéis que tener claro es una cosa: en IICOP no nos importan las horas de quirófano que empleemos, pero no os quepa la menor duda que  vamos a dejar el calcáneo como nuevo, igual que si hubiéramos restaurado un jarrón chino…

Hasta pronto amigos

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