La bolsa del Corte Inglés

No es raro el día en el que vemos a un paciente que acude al IICOP, por padecer algún problema en el pie o tobillo y que nada más sentarse en uno de nuestros despachos, deposita una bolsa del Corte Inglés, llena de pruebas y pruebas. El último que hemos visto ha sido esta misma tarde, el paciente acudía desde una ciudad de Andalucía, con un traumatismo laboral ocurrido hace algo más de un año. Traía en la bolsa unas ocho resonancias magnéticas, otras tantas radiografías, varias gammagrafias y alguna ecografía. Y lo más curioso es que no tenía un diagnostico concreto, muchos de los informes que acompañaban a las pruebas eran disparatados, donde se afirmaban cosas que nada tenían que ver con la realidad, sobre estos informes los médicos que le han tratado en su ciudad asentaban sus diagnósticos totalmente erróneos, que han hecho que el paciente después de un montón de meses no haya solucionado su problema, esté de baja laboral y haya tenido que acudir a nosotros para que le resolvamos el problema.

Os cuento una anécdota que viví hace años en Davos y protagonizó mi maestro Ted Hansen. Se presentaba el caso clínico de un arbitro suizo que en un mundial, corriendo por el campo, notó un dolor intenso en la parte interna del pie y se tuvo que retirar, cuando volvió a Suiza, en una prestigiosa clínica, le hicieron un montón de pruebas, exámenes etc. se gastaron una cifra cercana a los 20.000 francos suizos. Cuando lo presentó el médico suizo, Hansen casi se cae de espaldas de risa, seguido por el resto de médicos que estaban sentados en la mesa presidencial. El maestro tomo el micrófono y le dijo que todo eso era incoherente, desorbitado y sin sentido, ya que después de haber hecho todas esas pruebas habían llegado a la conclusión de que el paciente tenía roto el tibial posterior, cuando con una correcta exploración física y “si le hubieran puesto de puntillas sobre el pie lesionado” se habrían dado cuenta que el tendón estaba roto y se habrían ahorrado esos 20.000 francos suizos.

Por favor, queridos compañeros no se debe someter a los pacientes a pruebas y pruebas, muchas de ellas absurdas que no dan información útil y que lo único que hace es demorar la solución al problema. Emplead más tiempo en hablar con el paciente, en emplear las maniobras de exploración, los propios pacientes saben los que tienen, pero no saben expresarlo en un diagnostico. Hay que escucharlos. Los radiólogos, con todos mis respetos, no tocan ni ven a los pacientes y eso produce que se hagan informes a veces que distan mucho de la realidad. Por favor no hagamos que la bolsa del Corte Inglés, se llene de pruebas radiológicas, que solo sirva para llevar unos pantalones o una camisa.

Ah! el paciente de esta tarde tenía una inestabilidad de tobillo que la hemos diagnosticado exclusivamente con una exploración física y comparandolo con el tobillo contrario que estaba sano.

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