La reconstrucción de una rotura aguda del Tendón de Aquiles

Esta tarde estaba viendo a Brad Pitt, haciendo de Aquiles, en la película Troya y como al final de la película le disparan una flecha cuando va a rescatar a la chica y el troyano tiene tan buena puntería que le clava la flecha en el tendón de la pierna (Aquiles), rompiendoselo, lo que aprovecho el contrario para clavarle más flechas en el cuerpo y matar al héroe mitológico.

Claro con un tendón como esté roto, es difícil andar y correr, por lo que a parte de los mitos, estaba claro que le matarían. Esto mismo lo podemos extrapolar al siglo XXI, y en el caso que ahora os presento. Nuestro protagonista no es un guerrero, es un carpintero, operado el pasado lunes, que saltando un muro notó como si le clavaran una flecha troyana en el tendón de Aquiles, lo que pasa que en este caso la flecha que produjo la rotura era mucho peor que la flecha troyana, era un acortamiento del músculo gemelo, el único causante de las roturas de este tendón tan importante. Hay publicaciones hechas sobre la influencia de antibióticos como la ciprofloxacina y derivados que puedan causar la rotura de este tendón, pero estos estudios no están bien hechos, primero porque no se ha tenido en cuenta si los que tenían la rotura tenían o no el gemelo corto y además es sorprendente que solo se haya roto este tendón y no otros, por lo que hay que pensar que este antibiótico debilita el tendón, pero que solo se rompe en los que tienen una alteración anatómica como es el acortamiento del gemelo.

Nosotros en estos casos, no utilizamos suturas percutáneas, ni volvemos la fascia del tríceps sural, ya que es un tejido de mala calidad. Cogemos un tendón grueso y grande como es el del Flexor largo del dedo gordo, que aparte de tener casi 30 cm de longitud, tiene un vientre muscular que proveerá de sangre al tendón dañado. Así que en este paciente extrajimos el tendón de flexor en toda su longitud y nos sirvió para rellenar el hueco de casi 5 cm que quedaba en el Aquiles una vez retirado el tejido roto y sobre tejido sano dimos dos vueltas con el tendón transferido y encima pegamos su vientre muscular a la parte anterior del tendón de Aquiles reparada. De esta forma hemos creado un nuevo tendón que es casi 2,5 veces el tamaño original, por último alargamos el gemelo, para quitar la causa de la rotura. Os aseguro que mediante esta técnica hemos tenido un 100% de éxito en las reparaciones y un 0% de re-rupturas.

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