La reconstrucción de un antepie con artritis reumatoide, en una paciente fumadora

Bueno, no es el mejor panorama operar a una paciente con artritis reumatoide y además una fumadora irredenta. Las pacientes con artritis reumatoide y digo “las” porque la mayoría son mujeres afectadas por esta enfermedad, son pacientes bastante delicadas, ya que cuando llegan para que les reconstruyamos los pies, llevan largos años de evolución de su enfermedad, con lo que ya tenemos varios handicaps como son la presencia de una osteoporosis que produce en algunos casos fracturas por estrés de los metatarsianos como un caso que operamos hace poco en una chica con artritis reumatoide juvenil. Además como llevan muchos años tomando medicación como Metrotexate y corticoides, tienen una piel muy fina, lo que nos produce a veces problemas para el cierre de las heridas quirúrgicas, pero tengo que deciros que nunca ha sido un inconveniente porque todas las heridas quirúrgicas se han cerrado sin problemas.

Pues aparte de estos pequeños problemas de los pacientes con artritis reumatoide, el caso que os traigo hoy, también tiene otro inconveniente y es que es una paciente muy fumadora, esto es un problema importante ya que el tabaco es un gran inconveniente para la consolidación de los huesos. Hay estudios publicados en revistas como Journal Bone and Joint Surgery, donde estadísticamente se demuestra como los fumadores, tienen un 20 % más de complicaciones que un paciente no fumador, sobre todo porque produce un retardo en la consolidación de las ostetomías o de las fusiones de los huesos.

Esta paciente presentaba una severa deformidad del antepie, no reducible con afectación de los dos primeros dedos, sobre todo el primero. Muchos casos de estos hay colegas que lo que hacen es realizar una extirpación de la base de la falange, o sea un operación de Keller, pero esta operación siempre me ha parecido un disparate, porque corrige amputando y creo que esa no es la vía para reconstruir un antepie. Nosotros hemos utilizado la siempre versátil operación de Lapidus, que con su versatilidad nos permite corregir todas las deformidades del primer dedo, preservando la articulación metatarso-falangica y devolviendo la movilidad de esta. Por supuesto que le alargamos el gemelo ya que como sabréis mis lectores, esta es la causa que produce más problemas en el pie y que en ella estaba claramente acortado. Para terminar acortamos el 2º metatarsiano, de forma que su longitud este en armonía con el resto de los metatarsianos y por último le hicimos una intrínsicoplastia y una sustitución de extensores para corregir un dedo en garra.

Como veis el resultado ha sido muy satisfactorio y esperemos que el tabaco no nos de muchos problemas. El video muestra como caminaba la paciente antes de operarla.

Hasta pronto.

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