Nunca hemos tenido problemas para reconstruir un tendón de Aquiles roto

No se si sabeis que en Cirugía Ortopédica hay cierto tipo de operaciones que se evitan precisamente para evitar complicaciones y esto se debe a años y años de operaciones mal hechas, con abordajes incorrectos que han dado lugar a severas complicaciones. Una de estas operaciones es la reparación de las roturas agudas del tendón de Aquiles.

¿Por qué han tenido tan mala fama?, pues porque han estado plagadas de complicaciones, por abordajes incorrectos que luego no han cicatrizado, suturas mal hechas que han dado lugar a una nueva rotura tendinosa. Porque muchos colegas no han buscado las causas reales que provocan las roturas, refugiandose siempre en que el tendón estaba degenerado. Pero nadie se pregunta como es posible que en personas jóvenes el tendón se degenere. Pudiéramos decir que es la visión conformista que muchos eligen para no complicarse la existencia.

GO1Os traigo un caso que recientemente hemos resuelto, este paciente un hombre joven de Granada, se rompió el tendón de Aquiles de la forma más tonta, empujando un coche que se había averiado. Como en todos los casos tuvieron la sensación de como si les hubieran dado una patada, cayendo al suelo y no pudiendo volver a caminar sin dolor. Cuando yo le vi, había claramente un corte en la anatomía normal de la pierna. Pero sobre todo fui a buscar la causa que originó esta rotura y la busqué en la otra pierna. Encontré que tenia un acortamiento del músculo gemelo, esta era la causa original que produjo la rotura. En la pierna lesionada no era posible explorarlo pero como estos defectos son simétricos, lógicamente la rotura del tendón se debió a un sobreestiramiento del tendón causado por el acortamiento del gemelo.

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A la hora de la reconstrucción, abordamos el tendón por la parte medial, para evitar tener problemas con la piel y limpiamos los extremos del tendón, retirando completamente todos los trozos de tendón roto y degenerado, por lo que nos quedó una separación de casi 5 centímetros, para poder reparar el tendón tuvimos que utilizar uno de los tendones flexores para reforzarlo. Par terminar alargamos el gemelo, con lo que el movimiento del tobillo quedó totalmente restaurado, sin limitación alguna.
Como podéis ver en las fotos, ahora el tendón ha quedado reforzado, vascularizado y con un grosor y resistencia dos veces y media al tendón original.

Se por experiencia de otros casos, que este tipo de reconstrucciones son superiores en resultado a otros procedimientos y sobre todo a los que se realizan con suturas percutaneas o aquellos que quieren curarlos con infiltraciones. Este paciente volverá a tener una vida completamente normal.

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