Una asturiana valiente, con pie cavo varo por tener una espina bífida y siringomielia

Ella estaba empeñada en resolver el problema de su pie izquierdo, pasaba sus controles con los neurólogos de un hospital de Oviedo y nunca oía de sus labios la posibilidad de poder reconstruir sus pies para mejorar la capacidad de caminar. Las caídas frecuentes, la falta de estabilidad era una constante en el día a día de su vida. Había sido operada hace unos años, realizándola unos cortes u osteotomías de los metatarsianos, pero que no resolvieron el problema, es más posiblemente lo empeoró.

MARTA2 MARTA1Ella vino a visitarme y la exploré encontrando un pie equino cavo-varo por déficit de funcionamiento del tibial anterior con un acortamiento del tendón de Aquiles, su forma de caminar era la típica de este tipo de pacientes, con esta deformidad, que como veis en el video era muy deficiente. La siringomielia si no lo sabeis es la formación de un quiste en el centro de la medula espinal, que la suele expandir y dañar, lo que tiene su repercusión sobre el funcionamiento de los músculos de los pies.

MARTA6 MARTA5

Volvió a Oviedo y fue a contar lo que había vivido aquí en Madrid y según ella habia vuelto emocionada por la posibilidad que le dábamos de volver a tener unos pies normales, incluso le enseño mi blog a la médico neurólogo que la trataba, pero solo recibió incredulidad y dudas de que se pudiera arreglar ese pie. Pero a pesar de estos “ánimos” que la dieron, ella tenía claro que iba adelante con la reconstrucción. En Octubre del año pasado la operamos y le realizamos una corrección completa del pie izquierdo, tanto de los músculos alargando unos y trasplantando otros para levantar el pie, como el tibial posterior y luego alineamos los huesos de la parte posterior del pie, terminando con los dedos que también los arreglamos menos el 5º dedo.

Ahora seis meses después ella ha vuelto a revisión al IICOP , está muy contenta y sonriente, puede andar normalmente e incluso me preguntó que si se podía poner unos zapatos de tacón y la contesté que por que no? También volvió a ver a su medica del hospital y según me contaba flipó al ver como estaba el pie. Realmente le hemos devuelto la alegría por tener una vida normal, por volver a caminar sin dolor, sin que los zapatos le hagan daño. Y aunque podáis pensar que me repito mucho, es la responsabilidad de muchos médicos neurólogos o rehabilitadores (espero que alguno me lea) de estar al día para sus pacientes y tienen el deber de saber que los pies neurológicos todos, todos se pueden reconstruir y devolver al paciente la capacidad de tener una vida mejor.


Be Sociable, Share!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *