¿Cuando operamos y cuando no operamos un pie equino en niños con diplejía espástica por parálisis cerebral?

Los padres y familiares de pacientes con pies equinos por parálisis cerebral saben muy bien la ardua lucha que significa el que estos niños caminen con unos pies plantígrados y estables. Lucha que en la mayoría de los casos se prolonga durante varios años. Muchos de ellos después de pasar por interminables periodos de fisioterapia, el uso de férulas, la aplicación de medidas médicas como son las inyecciones de botox o incluso las ayudas para caminar. Pero estas medidas no son siempre aplicables a todos los pacientes que padecen esta deformidad. Algunos de estos pacientes no responden bien a estas medidas por lo que a pesar de un adecuado tratamiento conservador, la espasticidad y la debilidad muscular, hace que sea necesario realizar una corrección quirúrgica durante el periodo de crecimiento, ya que tanto la función como la deformidad se han deteriorado a pesar de las medidas que se han tomado, por lo que es necesario operarlos para mejorar la función.

La cirugía de los tejidos blandos, como son tendones y músculos son una parte muy importante en el tratamiento de los pacientes con parálisis cerebral. Pero claro cortar los tendones o músculos que han llegado a ser cortos, puede que al principio mejore el movimiento de las articulaciones, pero acaban por producir una debilidad permanente, dando lugar a la aparición de nuevos problemas.

Os traigo aquí dos casos de pacientes con diplejía espástica pero con diferente intensidad de la espasticidad. El primer caso que podéis ver en el video es un paciente con una marcha en la que se puede observar como el equinismo que padece es leve y lo corrige sin problemas cuando carga sobe cada uno de los pies. En este caso los padres me preguntaban sobre la necesidad o no de colocarle unos Dafos o seguir así. Claramente les dije que su hijo tenía una muy buena situación y que con fisioterapia y unas semiplantillas sería suficiente.

El otro caso es otro paciente con diplejía espástica, con unos pies equinos operados ya con un alargamiento de ambos tendones de Aquiles y como se ve en las fotos no se ha obtenido un resultado adecuado.

B AEl médico que le ha tratado ha dicho a los padres que precisará tantos alargamientos del tendón de Aquiles como sean necesarios. Desde mi punto de vista esto es un error, ya que el final de esta indicación es terminar con unos pies calcáneos debidos a sobre alargamiento de dichos tendones. Por eso será preciso realizar una cirugía ósea para restablecer el brazo de palanca óseo del pie y la estabilidad articular, a parte de realizar una cirugía sobre los músculos que equilibre su funcionamiento.

De esta forma esperamos que este último niño vuelva a caminar con sus pies bien alineados.

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