¡Y no hay dos sin tres! también hemos operado el otro pie de un paciente con una secuela de traumatismo cráneo-encefálico

Si! ese mismo día corregimos el segundo pie equino cavo varo de un paciente del que ya os he hablado. Este no vino de tan lejos para que le arregláramos su pie, pero como os conté a todos los efectos es como si hubiera dado 7 vueltas al mundo hasta dar con el IICOP, ya que requirió de varios años y vistas a muchos médicos y centros, donde siempre le decían, que su problema no tenía solución, que si se operaba quedaría peor, o que se conformara con unas botas ortopédicas. Estas no las llevaba pero a todos los efectos es como si las usara ya que cuando yo le vi por primera vez calzaba unas botas de snowboard.

A bHace tres meses le operamos del pie derecho que estaba en una situación pésima por la gran deformidad que presentaba y que le producía una incapacidad para poder caminar, teniendo que usar una silla de ruedas para desplazarse. Tengo la sensación que al principio de nuestra conversación cuando me visitaron por primera vez, su familia estaba un poco incrédula con lo que yo les contaba de que se podían corregir sus pies y hacerlos plantígardos para que pudiera volver a caminar normalmente, ya que tantas veces le habían negado esta posibilidad. Pero ahora a tres meses vista ellos y vosotros, mis queridos lectores, podéis comprobar que los esfuerzos de nuestro equipo han dado un fruto excelente consiguiendo que su pie derecho tenga un aspecto y funcionamiento normal. ¿Y como hemos conseguido esto? pues con perseverancia, estudio, creatividad y creer en que nuestro sueño de poder transformar estos pies, se podía hacer realidad. No es la obra de una sola persona en este caso yo, si no una realidad y es que nuestro grupo es de un nivel muy alto en la cirugía reconstructiva de tobillo y pie.

C DAsí que el mismo miércoles que operamos al paciente venido de Grecia, también reconstruimos este pie, utilizando una estrategia muy similar al primer pie, como mínimas variaciones, alargamientos tendinosos, estabilizar la parte posterior del pie, ya que esta se desestabiliza por la falta de musculatura lo que produce a los pacientes la sensación de que se van a caer al asentar el peso del cuerpo y por último reparar la verdadera causa del problema que es el desequilibrio de los músculos que gobiernan el pie y esto lo hacemos mediante el trasplante tendinoso de los músculos que funcionan al dorso del pie, para que este no se caiga al caminar y vuelvan a hacerlo sin necesitar las horribles y anticuadas férulas antiequino.

Aquí podéis ver como era el pie derecho hace tres meses y como es ahora totalmente cambiado. Cuando pasen otros tres más os enseñaré el resultado final…..de los dos pies.


Be Sociable, Share!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *