Como salvar una osteomielitis de calcáneo de una amputación

Son muchos los pacientes que vienen a vernos para que solucionemos sus problemas de secuelas de fracturas en el pie, en el tobillo o en el pilón tibial. Los que seguis este blog tenéis buena prueba de que nos metemos en mil batallas de las que por ahora salimos en la mayoría de los casos con éxito. Pero uno de los problemas que son más difíciles de tratar son cuando nos  vienen con una infección que afecta a los huesos.

A En muchos de estos casos los gérmenes que han contaminado los huesoB copias son bacterias muy resistentes a los antibióticos, por lo que hay que emplearse a fondo para desalojar a estos “visitantes”. Nosotros cuando existe una infección somos muy radicales retirando todos los tejidos blandos que estén contaminados y por supuesto el hueso que es donde se alojan. El problema de las infecciones de los huesos, la temida osteomielitis es que las bacterias, crean una capa que impide que llegue la sangre con los antibióticos y esto es lo que crónifica estos procesos y los agrava. Por eso los principios que seguimos es retirar todo lo que esté contaminado y después aportar el mayor flujo de sangre que se pueda para curar de una forma definitiva esta lesión.

CPues esto es lo que hicimos con este paciente, una persona muy deportista que escalando se  le soltó una de las cuerdas golpeandose a gran velocidad contra una roca. El resultado fue una fractura conminuta cerrada de calcáneo, se lo llevaron al hospital de su ciudad donde fue operado. El resultado no pudo ser peor ya que no solo redujeron la fractura de forma anatómica, si no que tuvo una infección intraoperatoria y demás tuvieron problemas con la piel que se necrosó y que fue preciso injertar. Los resultados fueron malos ya que el paciente seguía con dolor y con problemas de cicatrización.

Cuando lo vimos no tenía signos claros de infección y la analítica estaba dentro de los parámetros normales, por lo que decidimos hacer una reconstrucción de la secuela de la fractura de calcáneo. Se le hizo como en otros tantos pacientes y a laves desbridamos una pequeña herida en el talón. En los meses postoperatorios el paciente  presentó problemas nuevamente con la piel, para lo que se volvió a desbridar la piel, parte del hueso. Pero no funcionó, en las Rx no se había consolidado el calcáneo que habíamos operado, hasta que un día me enviaron una foto de la piel , que presentaba un aspecto horrible.

D ELa decisión fue rápida y llevamos al paciente a quirófano donde retiramos todo el hueso que estaba contaminado, casi vaciando el calcáneo, le pusimos cemento acrílico con antibióticos y a las 8 semanas después de comprobar que no había infección se le volvió a operar, esta vez con la ayuda de Alex Lovic, extrayendo el peroné con su arteria y vena y además una “isla” de piel, para retirar la piel trasplantada que era de muy mala calidad. Se la colocamos en el hueco del calcáneo, suturando el pedículo del injerto de peroné a una arteria y  una vena, reinsertando el tendón de Aquiles con su pastilla ósea y lo rellenamos todo con injerto esponjoso del paciente.

Han pasado casi tres meses y todos los síntomas de la infección han desaparecido y en diez días el paciente empezará a cargar todo su peso sobre el pie operado y a caminar. Tendrá que recuperar su musculatura pero tengo la confianza en que en poco tiempo os podré mostrar un video de como camina ya curado.

Hasta el próximo post.

Be Sociable, Share!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *