“No hay médicos que sepan tratar pacientes con pies equino-varos por secuela de polio”

Esto es una de las frases que hoy me ha dicho uno de los pacientes que hemos visto en el IICOP, aquí podeis ver sus pies equino-varos. La mayoría de las personas que padecen secuelas de polio, en B AEspaña tienen ahora entre los 50 y los 65 años y es porque a mediados de los años cincuenta del pasado siglo hubo una epidemia de polio, posiblemente por la mala prevención de las autoridades sanitarias de la época, las escasas condiciones higiénicas y la incorrecta aplicación de las vacunas. Esta infección afectó a muchas más personas de lo que se pueda pensar.

Al cabo de los años esos pacientes que de niños o jóvenes, no tenían muchos problemas para caminar, a pesar de tener paralizados algunos músculos de la pierna. Pero ahora al pasar de los cincuenta empiezan a tener dolor al caminar, por la falta de función de algunos músculos. Esto hace que articulaciones como la que está debajo del tobillo, que se llama subastragalina, se deterioren y empiezan a doler, con lo que no pueden caminar sin dolor.

Y esta frase que titula este post, es una realidad, ya que los pacientes me las transmiten así, o te dicen como otra paciente neurológica que la hemos visto hoy también, que fue a realizar fisioterapia y la rechazaron porque no sabían como afrontar un programa de rehabilitación específica para ella. A día de hoy la polio ha desaparecido en España, pero tenemos, por su similitud en los pies, lo que nosotros llamamos “la moderna polio del siglo XXI” que son aquellos pacientes que padecen Charcot-Marie-Tooth.

Afortunadamente nosotros seguimos luchando porque los pacientes con pies y piernas con secuelas de polio, puedan llegar a tener una vida mejor, que les permita caminar normalmente, que puedan abandonar las botas, los aparatos ortopédicos. Invertimos mucho tiempo en formación y en innovar nuestros procedimientos para reconstruir estos pies y que vuelvan a funcionar y os puedo decir que lo conseguimos, preservando en todos, absolutamente en todos, el tobillo. Así su capacidad de caminar una vez que le arreglemos el pie, será muchísimo mejor e incluso como dicen algunas de nuestras pacientes con secuelas de polio puedan utilizar zapatos de tacón.

Aquí podéis ver el testimonio de una de ellas y oír su relato emocionado por como ha recobrado una vida normal después de haberla operado y arreglado su pie equino varo por secuela de polio.

Hasta el proximo post.


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