El testimonio de una madre y su hijo operados de ambos pies dañados por la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth

Son muchas las familias que visitan el IICOP, para consultar y recibir tratamiento de sus pies y piernas afectadas a lo largo de los años por la parálisis causada por la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. Y descubren una realidad distinta a la que les han contado con respecto a esta enfermedad. La semana pasada, me visitó una madre con su hija que venían de Turín, Italia. La niña de 11 años acudió en silla de ruedas y apenas caminaba ayudada por dos personas, cuando la pregunté ¿qué como la habían tratado? Se limitó a decirme que los neurólogos la remitían a los rehabilitadores para que hiciera mucha fisioterapia. A pesar de esto sus pies se habían deformado de tal manera que llevaba 7 meses utilizando una silla de ruedas. Cuando la pregunte si le habían hablado de cirugía en alguna ocasión, ella me dijo que había visitado a un médico en Florencia que le había dicho de una forma un poco vaga la posibilidad de realizarle unos transplantes tendinosos, sin tocar los huesos del pie.

En mi experiencia el problema de los pies neurológicos y la nueva Neuro-Ortopedia, es que sigue siendo un mundo desconocido para muchos especialistas y prefieren no complicarse la vida, condenando a sus pacientes al uso de férulas antiequino, plantillas, botas o simplemente sillas de ruedas. Todo lo contrario a la realidad que nosotros vivimos en pleno siglo XXI, en la cual todos estos pacientes pueden volver a caminar normalmente sin ningún tipo de ayuda, después de haberles operado sus pies para hacerlos plantigrados y funcionales.

Os traigo hoy el testimonio de una madre y su hijo afectados por Charcot-Marie-Tooth, con pies equinos y equino varos, a los que hemos operado en los últimos dos años, habiéndoles reconstruido sus pies, para alinearlos haciéndoles funcionales. Donde antes había dificultad para caminar, pies caídos, aparatos o dispositivos ortopédicos, ahora hay calzados normales, no existe inestabilidad y caminan normalmente, incluso vuelven a correr trayectos cortos.

Como podéis ver, les hemos resuelto un serio problema en sus vidas, disfrutando de una realidad: que vuelvan a caminar sin problemas.

Hasta el próximo post

 


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