¿Qué tipos de espina bifida existen?

La espina bífida se refiere a un desarrollo incompleto de la médula espinal, las meninges (la cubierta protectora que rodea el cerebro y la médula espinal) y/o vértebras con fusión incompleta de estas estructuras tales como las que no cierran completamente sobre la cara posterior de la columna lumbar. Esta malformación congénita tiene dos formas posibles de presentación:

Espina bífida oculta

Es la variante más leve de las dos. Consiste en una falta de fusión de los elementos vertebrales de la columna, pero sin dejar expuesto el tejido nervioso de manera total. Esto se debe a que la piel y las membranas meníngeas se encuentran ilesas y cubren el defecto sin que apenas se altere el sistema nervioso.

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bifida3Los niños con espina bífida oculta pueden permanecer sin diagnosticar durante muchos años debido a la poca importancia clínica de su problema congénito. En ocasiones, la única manifestación que presentan son algunas alteraciones en la piel a nivel de la lesión, como por ejemplo angiomas, mechones de pelo… Otras veces este tipo de espina bífida se manifiesta con leves síntomas neurológicos que pueden hacer sospechar el problema; sin embargo, por lo general son lesiones que no suelen conllevar secuelas.

Espina bífida abierta

En esta malformación, el tejido nervioso queda totalmente expuesto por un defecto de la columna vertebral que afecta al hueso, a los músculos y a la piel. En función de la presencia o no de lesión en las meninges se habla de meningocele, cuando a partir del defecto vertebral se hernian las membranas junto con el líquido cefalorraquídeo; o de mielomeningocele, cuando, además de las meninges y el líquido, sale al exterior el tejido nervioso. Esta última variedad es la forma más grave y más frecuente de la enfermedad.

– Meningocele: Es una condición muy severa de espina bífida en la cual las meninges que son la cubierta protectora del cordón espinal escapan al exterior por una apertura en la columna vertebral. La bolsa que contiene esta parte expuesta al exterior se conoce como meningocele.

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La bolsa que puede ser tan pequeña como una tuerca o tan grande como una toronja puede corregirse mediante cirugía sin que se le ocasione un daño significativo a los nervios que componen el cordón espinal. Esta bolsa subcutánea contiene principalmente meninges y fluido, también pueden contener raíces nerviosas.

– Mielomeningocele: Es la forma más severa de espina bífida. Consiste en una protuberancia de los nervios internos del cordón espinal a través de una apertura en la columna vertebral y sin una capa protectora de la piel. El líquido intrarraquídeo puede gotearse hacia el exterior y ocasionar un grave problema de infección. Esta condición suele ocurrir en la parte inferior de la espina dorsal ocasionando problemas de control de la vejiga e intestinos del bebé. La lesión espinal puede afectar al tejido nervioso, meninges y hueso; el saco meningeo contiene una médula espinal malformada.
Los niños con estos problemas pueden presentar serios trastornos neurológicos que comprometan su vida, o alteraciones en la sensibilidad o en la fuerza un poco menos graves.

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