
Hola! queridos lectores del blog, si os acordáis el tres de octubre del año pasado, colgaba un post que se llamaba: Me voy a Manacor….. a operar un pie de Charcot, ahí os contaba el caso de un paciente que se llama Antonio, que venía de Sevilla, con un pie de Charcot, con una úlcera de larga evolución y que en su ciudad nadie le había podido resolver el problema. Bueno pues después de 4 meses de periodo de recuperación el paciente ha comenzado a caminar, con su “nuevo pie”. Aunque todavía tiene el pie algo hinchado y tiene que recuperar la forma física, perdida por el tiempo que estuvo en la cama antes de venir a nosotros y la posterior inmovilización después de la cirugía, a todos los miembros del equipo de IICOP nos ha llenado de emoción ver que hemos conseguido ver a este paciente de pie por primera vez,ya que siempre lo habíamos visto sentado en una silla de ruedas o tumbado.
Como podéis recordar la reconstrucción la hicimos siguiendo los principios básicos de las estructuras: resistencia, rigidez, estabilidad, estos principios se enseñan en todas las carreras de ingeniería o en arquitectura. Por lo tanto teniendo en cuenta que el pie es una estructura biológica, lo que hicimos fue conseguir estas características. Lo hicimos creando una estructura triangular con tornillos de titanio, a modo de pilotes, fusionando las articulaciones que se han fragmentado y equilibrando el funcionamiento muscular, conseguimos esta realidad que es ver al paciente caminar sobre los dos pies. El paciente como podréis deducir está muy contento ya que le habían dicho la posibilidad de amputarle la pierna para resolver la úlcera que tenía en la planta del pie. Como se ve el pie ya no hay ninguna úlcera y está totalmente estable, si lo comparamos con el pie izquierdo que todavía no hemos arreglado.
Esperemos que cada vez haya más pacientes a los que podamos ayudar mediante estas técnicas, no solo en diabéticos, si no en pacientes con artritis reumatoide, pies planos. etc.
MARCHA A LOS 4 MESES DE RECONSTRUIR UN PIE DE CHARCOT from Fernando Noriega on Vimeo.
Bueno, ya estoy en Madrid otra vez, después de casi cuarenta horas en Mallorca. El jueves 7 de octubre, terminamos la sesión quirúrgica en Santa Elena a las 8 de la tarde y me fui directo al aeropuerto de Barajas. Después de esperar más de dos horas, ya que el avión salió con retraso, llegué al aeropuerto de la isla, donde me esperaba Guillermo Mateos, que me había pedido que operara este caso tan complejo.
A la mañana siguiente a las 8 de la mañana estábamos en el Hospital de Manacor, un centro comarcal con 200 camas. Después de la sesión clínica del servicio de Traumatología, puede contarles a los miembros del servicio, como se reconstruyen los pies de Charcot, según me dijo el jefe del servicio, para ellos era una novedad porque no sabían que se pudieran reconstruir este tipo de lesiones. Ya sabéis el gran desconocimiento que se tiene sobre este tipo de enfermedades en nuestro país.
Ya en quirófano, colocamos al paciente y empezamos la operación de reconstrucción, después de alargamiento del gemelo, seguimos con el pie. La verdad es que el problema estaba en el cuboides que estaba luxado y nos dio mucha guerra colocarlo. Una vez reducidas las articulaciones las estabilizamos con un bolt, en la columna medial y el resto con tornillos compactos. La verdad es que fue duro, sobre todo porque no tenían el instrumental adecuado para este tipo de cirugía, lo que nos hacia ir más despacio. Tanto Guillermo como las instrumentistas pelearon con profesionalidad para solucionar el problema.Después de seis horas conseguimos solucionar el caso, nos dimos una buena paliza y salimos cansados, pero contentos por el resultado.
Para compensar el esfuerzo, después de unos bocadillos Guillermo me tenía preparado un plan estupendo. Nos dimos una vuelta navegando en moto acuática por la bahía de Palma, llegando hasta el palacio de Marivent, fue muy divertido.
Y para cerrar el día nos fuimos a cenar un gall de Sant Pere maravilloso, acompañados de su mujer Sara en un pequeño restaurante de la parte vieja de Palma. La verdad es que mereció la pena el esfuerzo de la mañana, por la compañía y la cena de la noche.
Tengo confianza en que después de este tratamiento hayamos resuelto un caso más de pie de Charcot, pero lo mejor es que vamos dando a conocer tratamientos novedosos que salvan muchos pies.
Hasta el próximo post!
Como podéis ver, el médico francés Charcot describió alguna de las enfermedades más importantes que afectan al pie. En este post me refiero a la neuropatía de Charcot, que suele afectar a personas con diabetes, artritis reumatoide o algunos humanos que miden más de 2 metros. Este tipo de enfermedad no tiene nada que ver con la que he hablado hace pocos post y que se denomina Charcot-Marie-Tooth.
Como hemos publicado recientemente el pie de Charcot se puede definir como una neuroartropatía que conduce a una deformidad y, con frecuencia, a una degeneración progresiva de las articulaciones del pie. Se producen luxaciones, fracturas e inestabilidad dando lugar en algunos casos a ulceraciones.
El tratamiento quirúrgico ha consistido tradicionalmente en la amputación por debajo de la rodilla, pero gracias a una mayor experiencia y conocimiento en la cirugía reconstructiva del pie y del tobillo es posible la salvación en la mayoría de los casos. Preservando el pie y la pierna y evitando que al cabo de un par de años, puedan perder la otra pierna y a veces la vida.
Hay muchos mitos sobre los pacientes diabéticos y los pies, que muchas personas y médicos propagan desde la más absoluta ignorancia, lo que hace retrasar el correcto tratamiento del pie lesionado, acabando en la temible amputación. Cuales son estos mitos?.
- Que todos los diabéticos tienen una “severa enfermedad vascular”, no es cierto, solo un 12% de los pacientes diabéticos tienen lesiones de las arterias y venas, el resto tienen una circulación buena.
- Que los huesos y articulaciones del pie de Charcot no se pueden fijar por ser muy débiles. Tampoco es cierto, se pueden fijar con tornillos grandes, obteniendo una buena consolidación.
- El pie rojo e hinchado es sinónimo de “infección”, no es cierto, se pone así porque al tener los huesos fragmentados y caminar el paciente, se produce la misma reacción que si nos cayéramos cualquier persona y tratáramos de andar con el pie roto.
- Que no se pueden operar los pies hasta que no se “enfríen” o las úlceras se cierren, no es verdad, si se espera a que se cierren las úlceras se puede esperar toda la vida, ya que las úlceras se producen porque hay huesos prominentes y al apoyar se rompe la piel. El indice de infecciones es muy bajo.
Nosotros en IICOP, operamos todos los pies de Charcot, con unos resultados muy buenos, reduciendo las articulaciones luxadas y estabilizándolas con tornillos grandes y gruesos a modo de los pilotes que ponen los ingenieros dentro de un terreno para que no se hunda. El tendón de Aquiles o el gemelo se alarga para distribuir adecuadamente el peso corporal por todo el pie. Las úlceras se limpian y desbridan, dando antibióticos durante unos días, sin necesidad de tomarlos de forma prolongada. Si os acordáis del post “Yo soy ingeniero de los pies”, pues en este caso trabajamos más como un ingeniero que como un médico, para lograr salvar el pie y sobre todo para no llegar a la amputación.
Ah! una última cosa, este tipo de pies es preciso que sean tratados por un equipo multidisciplinar: cirujano ortopédico, enfermeras, podólogos. Pero lo que creo que no puede ser es como ocurre en muchos centros que solo son tratados por cirujanos vasculares, que saben muchos de venas y arterias, pero muy poco de como funciona un pie, por lo que por ignorancia, en muchos casos realizan una amputación. Yo no digo que no sean importantes, pero solo en ese 12 % de pacientes con mala circulación, que no es el caso de los pies de Charcot. Esperemos que esto vaya cambiando y cada vez salvemos más pies de Charcot.
CONFERENCIA PIE DE CHARCOT. BARCELONA 2010 from Fernando Noriega on Vimeo.
Últimos comentarios