Jun 24

Muchas novedades en el tratamiento de los pies de pacientes con parálisis cerebral

Después de unos días de viaje de formación en Austria y Alemania, vuelvo a escribir un nuevo post, con más ganas todavía en aplicar todo lo que hemos aprendido. Realmente la parálisis cerebral es un gran reto para un cirujano ortopédico que se dedique a reconstruir pies y tobillos, en este terreno se demuestra la formación en cirugía ortopédica, los conocimientos del funcionamiento no solo del pie sino de toda la pierna y casi de todo el cuerpo. Es preciso el estudio completo del paciente ya que de esto depende mucho el éxito de los tratamientos. La parálisis cerebral se produce por un daño en el cerebro por múltiples causas que nunca se resuelve pero que tampoco progresa o se deteriora. Clasificar a los pacientes mediante la escala GMFCS (The Gross Motor Function Classification System) es importante para saber su capacidad para moverse independiente o si precisa ayudas.. El problema que existe es que cuando llegan a la edad de 16 años, dejan de ser tratados por pediatras y por así decirlo ya casi nadie quiere seguirles en su tratamiento. Según el grupo de 1 a 5 se ven más afectadas las articulaciones por ejemplo del grupo 1 a 3 se afectan los tobillos, articulaciones subastragalinas, las rodillas, etc.
La exploración física es fundamental para poder diseñar una estrategia de tratamiento adecuada. Saber el grado de espasticidad es un dato importante. Una ayuda en la toma de decisiones es el estudio de la marcha en 3D, como podéis ver en el video es muy significativo como no solo se ve afectado el pie, si no las rodilla y la cadera. Todos los esfuerzos de deben dirigir hacia evitar las deformidades y si ya están establecidas a corregirlas y mejorar la función.

Puede ser necesario corregir los huesos y alargar los tejidos blandos, pero sobre esto tengo que deciros que el problema no son los músculos retraídos, si no la perdida de fuerza de estos músculos. Por eso los tratamientos que promueven ciertos médicos rusos, sobre cortes de las fascias están abocados  al fracaso porque no solucionan el problema. Hay padres que me preguntan cuando se pueden operar a sus hijos y yo les digo siempre lo mismo: “si se puede, esperar a los 10 años de edad” para evitar el riesgo de necesitar más cirugías posteriormente, evidentemente esto no es una regla fija para todos los pacientes.
Por lo tanto los pies equinos, equino-varos o cavo varos deben ser tratados adecuadamente ya que un alargamiento inadecuado del tendón de Aquiles dará lugar a un pie calcáneo lo que dificultará mucho la capacidad de caminar. Es preciso por lo tanto para evitar complicaciones que los huesos y articulaciones se adapten a los músculos y no al revés. De esta forma evitaremos sobrecorrecciones de las deformidades del pie y que algunos niños que antes de operarse andaban, dejen después de la corrección de caminar.