A finales del pasado año, publiqué un post con el caso de una niña de Marbella que presentaba un pie calcáneo con una severa deformidad, como consecuencia de repetidas cirugías mal hechas. La verdad es que el aspecto del pie era tremendo, yo creo que proporcional al enfado y desencanto de los padres. La verdad es que la niña nació con un pie equino varo y que los repetidos alargamientos del tendón de Aquiles, habían producido una importante deformidad así como una alteración funcional para caminar. Esta deformidad es la misma que padecen muchos pacientes con mielomeningocele o con espina bífida, en los que la afectación de las raíces de L5 a S2, producen la parálisis de los músculos gemelos, soleo y tibial posterior. El resultado es que al caminar no pueden levantar el talón del suelo, al tener un tibial anterior normal, la carga del peso corporal se desplaza hacia atrás con lo que hacen un pie calcáneo, es solo cuestión de pie que muchos de estos pacientes desarrollen una deformidad en el talón o incluso que aparezca una úlcera que sea la puerta de entrada de gérmenes y una infección.

En el caso de esta niña, hemos solucionado el problema del pie izquierdo mediante una cirugía reconstructiva, en cual hemos tenido que tocar huesos para colocar el pie en buena posición y dinamizarlo todo mediante el trasplante de tendones que funcionan, al tendón de Aquiles. Después de cuatro meses los resultados los podéis ver comparando como estaba y caminaba antes de la operación y como está y anda después de esta. Estoy muy contento del resultado que irá mejorando poco a poco después de más de nueve años de estar 
padeciendo esta deformidad. La lección que hay que aprender de esto es doble: una aplicar adecuadamente el método Ponseti, cuyos resultados están bien contrastados, en los casos que sea preciso una cirugía, esta es muy limitada y poco agresiva. La otra es que este tipo de tratamientos deben ser aplicados por médicos expertos y bien entrenados en este tipo de cirugías, si no es así, es mejor decirle a los padres “lo siento no tengo experiencia en este tipo de tratamientos, es mejor que busquen un centro especializado donde se lo hagan”, por desgracia esto solo ocurre en un 1% de los casos y los resultados están a la vista.
Os muestro las imágenes de los pies, para que veáis el cambio. El pie derecho lo arreglaremos de la misma forma en las próximas semanas.
PIE CALCANEO IZQUIERDO ANTES Y DESPUES DE CORRECCION from Fernando Noriega on Vimeo.
Son numerosos los pacientes pediátricos que tratamos en el Instituto Internacional de Cirugía Ortopédica del Pie, con lesiones en los tobillos y pies. Aparentemente parece que los niños tienen los pies bien, pero os sorprendería la cantidad de ellos que tratamos. Desde que nacen, ya hay algunos que presentan alteraciones como son los pies equinovaros, habitualmente los tratamos mediante el método Ponseti, este sistema diseñado por el médico menorquín Ignacio Ponseti en la Universidad de Iowa, consiste en la colocación seriada de escayolas y la manipulación de los pies, consiguiendo en pocas semanas la corrección completa de la deformidad. Con esto es raro el caso de niño que precisa cirugía, por desgracia algunos pacientes todavía son operados en algunos hospitales con liberaciones posteromediales o alargamiento tendinosos, lo que conduce a un pie deforme y poco funcional, sobre todo en la edad adulta. Nosotros tenemos casos que hemos tenido que operar para resolver cirugías previas mal hechas, consiguiendo alinear correctamente el pie, pero esta cirugía se podría haber evitado mediante una correcta aplicación del método Ponseti.
También tratamos pacientes con enfermedades congénitas como pies con neurofibromatosis que generalmente desarrollan pies planos. Mielomeningolece en los que hay que corregir el alineamiento de las piernas y sobre todo las deformidades de los pies calcáneos, esto son pacientes que tienen paralizados los músculos posteriores como gemelo y soleo y que acaban andando sobre los talones, en estos casos hemos desarrollado técnicas en las cuales trasplantamos casi todos los tendones del dorso del pie y los flexores de los dedos al tendón de Aquiles para equilibrar el funcionamiento del pie y hacerlo plantígrado. Casos de síndromes como el de Apert en los que ya tenemos experiencia en algunos casos, el último ha sido la semana pasada en los que hay que reconstruir la desigualdad de los metatarsianos y separar los dedos que están palmeados como el de la foto que os muestro, ya os hablaré más adelante de este caso en otro post.
Pies planos sintomáticos, coaliciones tarsanas y pies con Charcot-Marie-Tooth no son infrecuentes que pasen por nuestro Instituto para ser reconstruidos.
Y por último los niños con lesiones traumáticas en los que es preciso tratar sus fracturas de la misma manera que en un adulto y siguiendo los mismo principios de reconstrucción meticulosa de los huesos fracturados. Generalmente son lesiones causadas por accidentes de tráfico, atropellos o caídas desde alturas. En las fracturas de calcáneo utilizamos los mismos procedimientos de reconstrucción que en los adultos, obteniendo unos resultados excelentes. En los casos de fractura de pilón tibial, existe el problema de la lesión de la zona de crecimiento, por lo que en algunos casos de secuelas, hemos tenido que realizar osteotomías de tibia y peroné distal y además retirar puentes de hueso que bloqueaban la zona del cartílago de crecimiento, colocando un material como el Craneoplast como elemento de interposición para que no se vuelva a formar el puente óseo y prosiga el crecimiento normal de la tibia, esto produce un correcto alineamiento de la pierna y el pie, haciendo que el niño pueda andar y realizar una vida normal. Podéis ver el video de Montse, para que comprobéis que esto que os cuento es una realidad.
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