Cada día son más numerosos las personas con espina bífida o mielomeningocele que acuden al IICOP, para ser tratados de su lesiones en caderas, rodillas y pies. Como consecuencia de la parálisis que se produce por esta malformación congénita a nivel de la columna vertebral, generalmente a nivel lumbar. Dependiendo del nivel de afectación de la columna, se produce una mayor o menor parálisis de los músculos. Esta semana entre otros pacientes que han venido con la misma enfermedad, he visto a un chico con secuela de espina bífida a nivel lumbar alto, que le afectaba a los músculos gluteos, flexores de rodilla y a todos los músculos de la pierna, dando una forma de andar anómala, pero sobre todo por sus pies plano valgos con rotación externa de la tibia.

El problema de estos pacientes, sobre todo es la inestabilidad que se tiene al caminar, lo que les produce repetidas caídas, pero además si no se corrige el mal alineamiento, pueden desarrollar unos pies de Charcot, con la consiguiente destrucción de los huesos que conforman esta parte del cuerpo, tan importante.
Por eso en nuestra clínica, cada vez aumentamos más el estudio y la investigación de nuevos procedimientos para resolver este tipo de problemas. Consiguiendo devolver a la mayoría de nuestros pacientes la capacidad de caminar, con estabilidad, para que sean independientes.
Hace once meses operamos a esta paciente adolescente con un pie cavo varo por espina bífida a nivel L5, que le producía una severa dificultad para caminar, insensibilidad en la planta del pie y la existencia de una incipiente úlcera en el borde externo del pie. Ahora pasado este tiempo ella ha cambiado tanto como su pie, su carácter es más abierto y sonriente, camina normalmente, puede correr (como se puede ver en el video) y hace una vida completamente normal. Usa zapatos normales y sé que empieza a ponerse zapatos de tacón.
Nos da mucha alegría ver como renovando tratamientos, añadiendo técnicas innovadoras, somos capaces de devolver la ilusión y las ganas de vivir a pacientes con secuelas de espina bífida.
