Nuestros ya numerosos pacientes de Latinoamerica, acuden a Madrid al IICOP, para solucionar sus problemas de pie, tobillo y parálisis cerebral. Y esto es siempre porque en sus países de origen no les han dado solución a sus problemas, o bien las soluciones no han sido satisfactorias. Yo no lo encuadro dentro de lo que se denomina Turismo sanitario, en la que se hacen tratamientos porque son más económicos que en otros países. Lo que me trasmiten los pacientes, no es eso, si no que buscan centros como el IICOP, donde le dan soluciones innovadoras y que realmente resuelven los problemas. Luego me atrevería a decir que lo que buscan es la EXCELENCIA, que os puedo decir que no encuentran incluso en instituciones de mucho prestigio. Una cosa es la institución y otra cosa es si los profesionales que trabajan en ellas, tienen la formación adecuada para trabajar en ellos. En Estados Unidos, el prestigio de los hospitales se mide por la cantidad de médicos Board Certifies, que trabajan en ellos.
Lo que si os puedo decir es que los médicos y demás personas que trabajamos en nuestro centro, empleamos muchos recursos económicos y personales, en formación y eso se nota a la hora de afrontar pacientes con lesiones complicadas, muchas veces operados sin éxito.
La paciente vino de Paraguay, con un pie equino varo como consecuencia de una lesión cerebral que se le produjo por un parto complicado, que derivó en una parálisis cerebral con hemiparesia con distonía. La habían operado en su país, haciendo un remedo de artrodesis subastragalina, que no solucionó el problema. Los pacientes con parálisis cerebral con distonia, son pacientes complejos y que no valen los procedimientos convencionales a la hora de reconstruir sus pies.
Los distonicos tienen unas contracturas involuntarias que no pueden controlar. En las cirugías que nosotros realizamos en estos pacientes se pueden tocar los huesos, para dar estabilidad a los pies. Pero no se pueden apenas tocar los músculos o realizar numerosas transferencia tendinosas ya que provocarían deformidades inversas a las que tienen. Además es preciso medicarlos durante bastante tiempo para reducir la distonía. La hemos operado de un pie equino varo como podéis ver en el video previo a la cirugía. Alineando el pie y corrigiendo la deformidad de sus dedos.
Nosotros no nos dormimos en los laureles, ni tenemos miedo a realizar nuevas técnicas por las que podamos recibir críticas, estas nos hacen extraordinarios. Pero seguimos adelante sacando adelante a muchos de nuestros pacientes para que recuperen la normalidad en sus vidas.
