Todos los que llamamos #IICOP.lovers saben que la persistencia, el trabajo duro de todo nuestro equipo y la tenacidad es lo que ha hecho que hayamos podido sacar adelante este pie de Charcot en un paciente con diabetes. Desde luego no era el mejor caso para reconstruir este tipo de pie, ya que además el paciente presentaba un cuadro clínico muy complicado al tener una insuficiencia renal que le obliga a ir a diálisis durante 4 horas, tres veces a la semana. Esto supone un handicap añadido ya que los niveles de vitamina D son bajos, lo que hace que los huesos tengan muy poca consistencia.
La situación del pie era muy mala, ya que estaba severamente deformado, el astrágalo había desaparecido totalmente por la neuropatía, también estaban dañados el calcáneo, escafoides y el cuboides. El tobillo estaba luxado, lo que producía la deformidad.
A finales del mes de Septiembre pasado le operamos, reconstruyendo el astrágalo con un injerto estructurado de cresta iliaca, para de esa forma recuperar la altura perdida del pie. Además empleamos parte del peroné, para implementar la unión de los huesos de la parte posterior del pie. Un clavo intramedular, un bolt y numerosos tornillos compactos sirvieron para sujetar la reconstrucción. Como a todos estos pacientes se le indicó la importancia de no apoyar el pie durante los tres meses siguientes. Pero el paciente como otros diabéticos con pie de Charcot, que son a veces un poco rebeldes, empezó a poner el pie en el suelo antes del tiempo indicado
La consecuencia es que el bolt colocado, en la parte medial del pie y que se sujetaba también en la tibia, se desplazó hasta salir por la planta.
Nuevamente este tipo de pacientes nos ponían a prueba, porque un tornillo desplazado y saliendo por la planta significaba, infección y falta de consolidación, que era lo peor que nos podía ocurrir, para la curación del pie. Pero no nos vinimos abajo y optamos por extraer el bolt, manteniendo el resto del material de osteosintesis y colocarle un TSF que es un fijador externo circular, realizando compresión. Le hemos vuelto a tener tres meses desde el 4 de Enero de este año sin apoyo del pie. Consiguiendo una excelente consolidación, como se puede ver en las Rx que hemos tomado después de retirar el TSF.

Todavía deberá estar un mes con una bota de protección, pero ya caminando. Su pie ha recuperado el alineamiento, la altura al reconstruir el astrágalo y hemos conseguido una estabilidad que antes no tenía.
Nuestra obstinación para sacar a este paciente adelante, es lo que nos ha hecho conseguir curar a este pie. Pero también el estusiasmo, que ponemos con todos nuestros pacientes para curar sus lesiones, es lo que hace que cada vez sean más numerosos los pacientes con pie de Charcot por diabetes o espina bífida (que casi nadie quiere tratar), acudan al IICOP para curar sus lesiones.
