Ya de por si, las fracturas del cuello de astrágalo suelen ser complicadas y de eso damos fe nosotros por los numerosos pacientes que tratamos con lesiones agudas. Alpinistas, parapentistas, motoristas suelen ser la mayoría de los pacientes que tratamos. Pero también los hay, que en su trabajo sufren caídas desde altura y se fracturan el astrágalo.
Este caso que os traigo, es el de un paciente que sufrió hace varios meses, un accidente de moto, sufriendo una fractura del cuello del astrágalo, con desplazamiento. Fue operado en su ciudad, sin haberle hecho previamente a la cirugía un Tac y desde luego quien lo operó carecía de conocimiento y experiencia en el tratamiento de estas fracturas.
El abordaje de la fractura fue mal hecho por una sola incisión, se redujo mal la fractura, ya que como se puede ver en la Rx, el cuerpo del hueso, estaba desplazado hacia atrás. Dejando una incongruencia clara entre el calcáneo y el astrágalo. El cuello del hueso se quedó alargado y en rotación externa, lo que provocó una mal posición del pie en varo y con rigidez del tobillo por bloqueo.
Ya lo he escrito muchas veces, la cantidad tan importante de pacientes, con lesiones leves que por la acción de profesionales no entrenados adecuadamente, sufren graves secuelas con perdida de articulaciones como la subastragalina o el tobillo, e incluso a veces las dos.
La estrategia nuestra fue preservar lo más posible las articulaciones en las que contribuye el astrágalo. Por desgracia una mala reducción de la fractura y la falta de retirada de los fragmentos óseos que se producen en el accidente, dieron lugar a la degeneración de la articulación subastragalina. Además de la mala unión del cuello del astrágalo. Por eso el planteamiento fue reducir el cuerpo del astrágalo que estaba hacia atrás y en dorsiflexión, fusionando la articulación subastragalina, con el hueso ya en su sitio.
Para el cuello del astrágalo, realizamos un corte de este, desplazando el cuello y la cabeza hacia la parte medial e inferior del pie. Con esto fue fácil medializar la cabeza del hueso y sobre todo reparar la posición de varo del talón, como se puede ver en la foto preoperatoria. Unos tornillos y placa de osteosíntesis, junto con injerto óseo del propio paciente, hicieron el resto. Si todo va bien, en 15 días empezará a movilizar el tobillo y la articulación de Chopart.
Como podeis ver en las imágenes de la operación, a grandes problemas , grandes e innovadoras soluciones, como las que diseñamos en el IICOP, para salvar estas graves lesiones, preservando siempre que podamos el mayor número de articulaciones.
