He aprendido que no hay que quitar los astrágalos en pacientes con artrogriposis

Esta enfermedad, que muchos consideran rara, es más frecuente de lo que se cree. Yo creo que denominar a esta enfermedad como rara, es añadir un adjetivo que no le favorece. Soy más partidario de que sea considerada como una lesión que precisa ser comprendida y estudiada mejor por los médicos. De esa forma se podría quitar el adjetivo de rara. Todos los días sigo conociendo algo más sobre ella, por eso he aprendido que no hay que quitar los astrágalos en pacientes con artrogriposis y que presentan unos pie equino rigidos.

La artrogriposis múltiple congénita o AMC, en su forma neurogénica, produce deformidades en las piernas y pies en los miembros inferiores. Estas suelen ser rigidas con contracturas en las rodillas que pueden estar flexionadas y en pocos casos hiperextendidas. Pero sobre todo los pies suelen estar en posición equina y en varo. Son pies muy rigidos, que no responden bien a los tratamientos conservadores con yesos, como el método Ponseti. Que aunque esté bien aplicado fracasa en la mayoría de los casos que se tratan.

Soluciones se han dado muchas, como cirugías que se han realizado, pensando en alargar tendones como si fuera un pie zambo congénito. Pero también los resultados no han sido satisfactorios para conseguir un pie plantigrado y funcional. Por eso se aplicó un tratamiento para corregir la deformidad muy radical como es quitar el astragalo y dejar que la tibia apoye directamente con el calcáneo. Yo he aprendido que no hay que quitar los astrágalos en pacientes con artrogriposis.  Porque produce unas importantes secuelas en la mayoría de los casos, como la reproducción del equinismo de los pies. Esto ocurre al deslizarse la tibia hacia delante, junto con la poca elasticidad del tendón de Aquiles.

Por eso a veces nos encontramos con chic@s que han sido operados en los primeros años de la infancia. Quitandoles los astrágalos para corregir pies equino varos rigidos , que en los años posteriores la deformidad se ha reproducido, volviendo a caminar sobre las puntas de los pies. Lo hemos podido solucionar haciendo una cirugía corrigiendo la posición de la tibia y del pie. Después de tratar casos como este he aprendido que no hay que quitar los astrágalos en pacientes con artrogriposis. Que es mucho mejor resecar todos los tendones que pasan por la zona del tobillo, incluso el tendón de Aquiles. Dejar solo el peroneo longus y acortar la tibia y el peroné para de esa forma relajar los tejidos. Corrigiendo el equinismo mediante una operación de Lambrinudi, que es un potente procedimiento. Ya que quita la parte inferior del astrágalo, fusionando la articulación subastragalina. Esto permite incluso dar una cierta movilidad al tobillo, que aunque pequeña permite al paciente tener una marcha mejor.

 

 

 

 

 

 

 

La buena noticia es que no es preciso sacrificar el astrágalo en los casos de artrogriposis múltiple congénita. Pudiendo corregir la deformidad mediante procedimientos que son eficaces y dejan un pie más funcional. Si estáis interesados en conocer más cosas sobre este tipo de enferemdad, podéis leer más post del blog que tratan sobre ella.

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