La polio que muchos pueden pensar que es una enfermedad antigua, sigue estando vigente en muchos paises y tambien en el nuestro. La mayoría como he contado otras veces, son personas que sufrieron la infección en la decada de los 50 y los 60 del siglo pasado. Por eso muchos de ellos han vivido con las secuelas y sometidos a muchas operaciones desde casi recien nacidos. Nuestro equipo de Innovación en Salud Digital, sigue trabajando para difundir por varios medios, varias maneras de mejorar la calidad de vida de los pacientes con polio.
Estos pacientes han asumido muchos de ellos que sus pies equino varos son para toda la vida, que la desigualdad de las piernas que presentan, no se puede corregir o que si en su día el tobillo se deterioró, no se le puede devolver la movidad. Cuando los ves en la consulta, ellos te cuentan cómo les ha afectado toda su vida por ejemplo tener que usar un alza, para poder caminar con las piernas iguales en longitud. Muchos han precisado incluso la ayuda de psicologos para asumir esta situación.
Pero cuando les dices que la cirugía ortopédica ha evolucionado mucho en pleno siglo XXI y que muchas de estas secuelas se pueden solucionar y mejorar su calidad de vida. Puedes ver en su cara desde gestos de perplejidad e incredulidad. Que acaban en sorpresa y admiración, cuando les muestras como hemos solucionado situaciones como las suyas o incluso peores.
Los pacientes con pies equino varos, suelen tener dolor en la planta del pie al haber estado cargando el peso corporal solamente en la parte anterior de este. Si además tiene inestabilidad (cosa muy frecuente) el dolor se localiza debajo del tobillo, debido a la artrosis que presentan las articulaciones después de más de 50 años de ser inestables. Esta deformidad se produjo por la parálisis de los músculos tibial anterior y peronéo brevis, a parte de los extensores de los dedos. Con el paso de los años el tendón de Aquiles encogió dando lugar al pie en equino o equino varo. Cirugías hechas solamente sobre los huesos, fracasaron al no seguir los principios de reconstrucción de los pies neurologicos. Dando lugar a la aparición de una deformidad aún mayor en muchos casos. Pero esta deformidad se puede corregir completamente, incluso si tiene hecha artrodesis de los huesos del pie. Echando abajo estas artrodesis, recolocando los huesos correctamente, alineando el pie y equilibrando el funcionamiento muscular.
Cuando el problema es la desigualdad de las piernas, siendo una más larga que la otra. Corregimos primero los pies si estan afectados y las dismetrias las corregimos acortando la pierna que es más larga. Algunos la llaman la pierna buena, pero no es así ya que al haber crecido más les está alterando el alineamiento y la función de la columna vertebral e incluso de las caderas. Hacer un alargamiento suele ser muy penoso y en la mayoria de los casos el tobillo se queda rigido. Por eso nosotros llevamos años acortando en una sola cirugía bien la tibia y el peroné o incluso en algún caso concreto el fémur también. La última paciente operada se le acortaron 3 centímetros de tibia para compensar la diferencia de longitud.

Por último, ¿se les puede poner una prótesis de tobillo a un paciente con secuelas de polio? La respuesta es sí, nosotros lo hemos hecho evidentemente alineado correctamente el pie, estabilizando y colocando una prótesis de tobillo y equilibrando el funcionamiento muscular. Devolviendo una capacidad de caminar.
Como podéis ver si es posible innovar en el tratamiento de los pacientes con secuelas de esta enfermedad neurológica. Habiendo varias maneras de mejorar la calidad de vida de los pacientes con polio. Que les devuelva el poder caminar sin dolor, con los pies corregidos y sus tobillos moviles. Y lo que es muy importante para ellos, sin necesidad de tener que usar alzas en los zapatos.
