Mis queridos lectores que siguen este blog saben que en el IICOP, nosotros no nos echamos para atrás si tenemos que reparar algún problema en los miembros inferiores, si estos afectan al buen funcionamiento de estos o al pie. Dentro de esta premisa es frecuente que tengamos que realizar correcciones del alineamiento de las piernas, bien a nivel de fémur proximal o distal y tibia proximal y distal.
En los casos de genu varo o desviación de las piernas como si fueran un paréntesis, tiene repercusiones sobre el funcionamiento de las rodillas produciendo un aumento de carga en el compartimento interno de la rodilla, que acaba en una artrosis. En el pie, el problema produce por compensación un pie valgo y plano. En otros casos es el complejo que produce al tener las piernas torcidas, de las personas que lo padecen.
Hace no muchos años mi maestro el Dr. Ted Hansen, me enseñó a realizar este tipo de operaciones de una forma sencilla. Anteriormente la técnica para realizarlas era tremendamente compleja, midiendo ángulos, introduciendo agujas guías, que lo hacían muy complejas. Él me enseñó a realizarlas sin tener que medir ángulos y solo utilizar el cable del bisturí eléctrico como si fuera una plomada, con lo que simplificaba notablemente el procedimiento.
Tuve la oportunidad de aprender a hacerlas de apertura con el uso de un injerto en la parte interna de la parte proximal de la tibia. Y también de cierre, extrayendo una cuña de base externa y debiendo cortar una pequeña parte de la cabeza del peroné.
Nosotros las realizamos con mucha frecuencia para alinear las piernas y para que los pies funcionen bien. Muchos casos de pies planos valgos tienen tibia vara y es preciso arreglar ambas cosas en un único procedimiento.
También las hacemos cuando la deformidad es muy importante y esto afecta al funcionamiento de la rodilla o incluso a la autoestima de las presonas que lo tienen. Os traigo un par de casos de pacientes operados con osteotomías de tibia proximales de cierre, donde se puede ver la corrección obtenida en un caso unilateral. Se puede ver bien la diferencia entre una pierna operada y la otra no, aunque dentro de poco le operaremos la pierna izquierda. El otro caso en el que hemos operado ambas tibias en un paciente joven, alineando completamente sus piernas.
Hasta pronto!
