Esta es la feliz historia de este paciente de Ibiza, que tuvo que sortear miles de “obstáculos”, hasta llegar a que le operáramos ahora hace 5 meses. Os la voy a contar porque tiene un final feliz, como tantos y tantos pacientes que han confiado en nosotros.
Según me contó el primer día que nos vimos, se había caído desde 5 metros de altura, al haberle subido un toro mecánico en un pale a esa altura. Una leve oscilación hizo que se cayera, teniendo una fractura del maxilar, la muñeca y una grave fractura de pilón tibial con muchos fragmentos. Le llevaron al hospital de la mutua de accidentes, donde fue operado, pero le hicieron una pésima reducción y osteosíntesis de la fractura. Realmente quien lo hizo, dudo que esté capacitado para realizar este tipo de operación, como podéis ver en la imágenes de Tac que le tomamos. Pasaron unos meses y nuestro paciente no mejoraba y cada vez tenía más dolor.
Por iniciativa propia vino a verme a Madrid, cuando me vio, me dijo que había soñado muchas veces que yo le viera. Le exploré, vi las imágenes y le dije que la lesión que tenía se podría tratar de una forma mejor que la que le habían dicho en la Mutua, que era fijarle el tobillo. Cuando volvió a la isla, el médico que le había operado le envió a que le viera un veterano colega, que trabaja en la segunda ciudad de España. A este no le gustó nada lo que yo le había indicado y afirmó que yo era un fantasioso, que él sabía de pacientes que había tratado yo que no se habían curado (bueno si hay algún medico que pueda curar a todos sus pacientes, es para ponerlo en un altar) y además escribió en un informe que dudaba mucho que la técnica que le habíamos indicado diera buenos resultados. Le propuso hacerle una artroscópia y ponerle “células madre”, pero que dentro de un año le tendría que fijar el tobillo.
Como comprenderéis, el paciente estaba hecho un lio y además presionado por la Mutua, donde le ponían todas las trabas posibles para que no se operara en Madrid. Él también llegó en algún momento a dudar de lo que le decíamos, ya que ninguno de los médicos que le había visto, le había dado la solución que nosotros le ofrecíamos. Fueron muchos correos electrónicos y muchas contestaciones, hasta que al final tomó la decisión de que le operáramos de la secuela de fractura de pilón tibial.

La intervención fue hace 5 meses, durante seis horas, le quitamos las placas que tenía puestas, tuvimos que romper los fragmentos del hueso que estaban desplazados y que se habían pegado mal. Después de tener los tres fragmentos libres los pudimos reducir, a pesar de que el más posterior estaba muy desplazado y adherido hacia abajo. Una vez reducida la fractura, tuvimos que rellenar con injerto óseo del propio paciente y para terminar, realizamos un transplante de cartílago en el pilón de una superficie de casi 2 centímetros cuadrados. En el astrágalo, que también tenía dañado el cartílago, le colocamos también cartilago de la rodilla.
Para finalizar le colocamos dos placas de titanio a ambos lados de la tibia, para estabilizar todo. Empezó la fisioterapia a las 15 días, trabajando duro y pasándolo mal a ratos. Pero al cabo de 4 meses, empezó a caminar sin inmovilización, ya sin dolor y con una buena movilidad como podeís ver en el video.
El final de la historia es excelente, el confío en nosotros y en los tratamientos innovadores que aplicamos, a pesar de todas las cosas que le dijeron para que no le operáramos en el IICOP. Ahora está feliz, aunque le queda todavía mucho trabajo por delante. Pero como os he dicho otras veces, hay fracturas de pilón tibial que muchos médicos no deben de tratar porque no conocen realmente como abordarlas y las opiniones de otros deben ser más actualizadas, porque si no condenan a un paciente joven a perder una articulación como el tobillo. Como podéis comprobar, yo no soy un fantasioso, lo que pasa es que hemos diseñado tratamientos que muchos desconocen y dudan sobre su efectividad. Más les valdría leer alguno de nuestros post para que vieran que nuestros resultados no son fruto de la casualidad, si no del trabajo y la innovación, cosa que algunos han olvidado hace años lo que son. Nos despedimos el pasado lunes con un gran abrazo de agradecimiento.
