Ya os conté a primeros de este año, que operamos a este chico griego que tenía unos pies equino cavo varos. Los padres venían con un diagnostico de Neuropatía Hereditaria Desmielinizante Motora tipo I, mas conocida como Charcot-Marie-Tooth. Aunque por experiencia yo creo que es más correcto clasificarlo como un Dejerine-Sottas. En cualquier caso nosotros teníamos que corregir uno de sus pies, el izquierdo que estaba muy afectado.
A todos estos pacientes y a sus familias siempre les atribuyo un alto grado de valentía, ya que sin hablar ni pizca de español y con un inglés mediano. Se embarcan en la “aventura” de venir a España, al IICOP, para que le operemos de sus pies neurológicos, aplicando las técnicas altamente especializadas, con las cuales llevamos muchos años resolviendo los graves problemas que tienen los pacientes neurológicos. Ellos y los resultados nos avalan en muchos países y en el nuestro también.
Este paciente de 19 años de edad, llamemosle Paulos, vino acompañado de sus padres, que en todo momento lo cuidaban y lo asistieron hasta que abandonaron nuestro país. Cuando le vi en la consulta el día antes de operarle, tenia unos pies horribles con una deformidad en equino cavo varo, solo con actividad de los músculos mediales y sin dorsiflexores, un tendón de Aquiles acortado, dedos en garra y una rotación externa de la tibia distal importante. Todo esto le impedía caminar en solitario, ya que sus pies no eran nada estables y mal alineados, como podéis ver en el video que le grabamos antes de la operación. El planteamiento para resolver este grave problema, era sobre todo alinear el pie, estabilizarlo y equilibrar el funcionamiento de los pocos músculos que funcionaban, transfiriendo alguno de ellos.
A primeros de Enero de este año, con todo preparado, comenzamos la operación, cortando la tibia distal y girándola para que estuviera bien alineada con respecto al pie, después estabilizamos la parte posterior de este, manteniendo móvil el tobillo. Seguimos con el alargamiento del tendón de Aquiles proximal, la corrección de los dedos que estaban en garra y por último transferimos dos músculos al dorso del pie para que compensaran dinámicamente el funcionamiento. El paciente y su familia se quedaron en Madrid dos semanas , para poder observar la evolución después de la operación y pasados esos días volvieron a Grecia. Allí durante los meses siguientes siguieron las pautas que les dimos, de estar sin apoyar el pie, luego con los ejercicios de la marcha etc..Nos comunicamos por correo electrónico y en uno de ellos me decían que los médicos que le habían visto en su país estaban admirados por la cirugía que les habíamos hecho en España y que nunca habían visto una cosa igual por el resultado.
El me ha enviado hace unas semanas un video caminando (con zapatos) donde se puede ver bien como su pie izquierdo está corregido y camina bien, mientras su pie derecho sigue torcido. Ellos muy contentos y nosotros más por haber logrado curar este difícil problema. Hasta el próximo Enero…
