En que consiste el Tratamiento de una fractura de astragalo

El Astrágalo es el hueso situado en el tobillo que comunica el pie con la tibia. No es un fractura muy común pero es considerada una lesión muy grave. Generalmente este tipo de fracturas se producen en caídas fuertes o en accidentes de tráfico. Uno de los aspectos que determinan su gravedad es que de no ser aplicado el tratamiento quirúrgico adecuado, a través de una reducción anatómica correcta, el pie pude sufrir una notable deformación definida como pie cavo varo.

ASTRA1Es muy común en pacientes con una fractura de astrágalo que presenten una tumefacción significativa y deformidad en función del desplazamiento. Por ello, lo primero de todo es realizar una evaluación completa del estado neurovascular del pie así como la piel, especialmente la del dorso. Una vez evaluado el estado del pie es importante realizar una reducción precoz para evitar que se produzca una necrosis cutánea. Llegados al caso de que el paciente acuda a la consulta con una necrosis ya producida, según el grado de lesión se puede hacer una artrodesis doble de retropie y al cabo de 3 a 5 años implantar una prótesis de tobillo Agility. Otra posibilidad es implantar una prótesis total de astrágalo hecha de cromo-cobalto.

Para realizar la primera evaluación del la fractura y conocer al detalle como actuar, es necesario realizar un un estudio radiológico complementado con una Tomografía axial computarizada (TAC). Una vez obtenidos los resultados de las pruebas se puede apreciar con bastante precisión cuales son los trazos de la fractura, el grado de conminución y la presencia de cuerpos libres en el seno del tarso, y por lo tanto decidir como abordar el tratamiento que va a conseguir la recuperación total sin dejar secuelas.

Una vez identificado como realizar el tratamiento se somete al proceso quirúrgico, ya que éste es necesario en absolutamente todas las fracturas de astrágalo, incluso si no se aprecia un desplazamiento claro, ya que siempre se produce un mínimo de desplazamiento que a la larga puede provocar graves problemas y una mala recuperación. El objetivo del tratamiento quirúrgico es conseguir una reducción anatómica, restaurando la rotación, longitud y angulación correcta del cuello.

Básicamente, la intervención quirúrgica consiste en hacer una reducción abierta a través de un doble abordaje, que nos permite valorar el acortamiento debido a la frecuente conminución medial.

Una vez que la fractura se ha reducido, se procede a la estabilización provisional con agujas de Kirschner y fijación definitiva con placas y tornillos. Esto permite obtener una completa reducción y que el tobillo se pueda mover a partir de las dos semanas de la operación.

About the Author

You may also like these