El síndrome de Trevor es lo que se denomina “enfermedad rara”, por la escasez de casos que existen publicados en la literatura médica internacional. Aparece un caso entre un millón de personas. Se caracteriza porque el cartílago de crecimiento de los huesos afectados crece de una forma exagerada, parecido a un osteocondroma.
Se localiza solo en una de las piernas y suele afectar al tobillo y a la rodilla sobre todo en las epifisis medial de los huesos de estas articulaciones. Realmente los padres del niño, lo trajeron al IICOP, por la experiencia en el tratamiento de casos raros y complicados que afectan a los miembros inferiores.
Cuando vinieron, el niño, con cara de querubín, había sido operado en un hospital de Andalucía con nombre de una famosa romería. Cuatro veces había pasado por el quirófano sin que la lesión la pudieran erradicar, reproduciendose todas las veces. Los padre nos dijeron que los médicos ya no se sabían que hacer con el niño. Cuando lo vimos el niño caminaba mal y su rodilla estaba muy abultada y bloqueada en su movimiento.
La verdad es que era un problema complicado, por la falta de publicaciones y de casos tratados. Estudiamos el caso detenidamente y pedimos también consejo a nuestros amigos alemanes. Hicimos la operación en dos sesiones la primera le extrajimos la mayor parte de la “tumoración” por un abordaje medial quitando todo el tejido que salía de la epifisis. En una segunda operación por via posterior, por la que ya le habían operado, esto también fue problemático ya que había importantes cicatrices, retirando todo el “tumor” restante. Además realizamos una liberación de la cápsula articular, ya que la rodilla apenas se movía.
Parecía que con esto el problema se solventaría, pero en el postoperatorio tuvo unas fracturas por estrés de la tibia y femur distal al usar una maquina de movilidad pasiva de adulto (no encontramos en España ninguna de niño). Superado el problema en los controles siguientes el femur estaba muy adelantado con respecto a la tibia, que también tuvimos que tratar. Ahora el niño tiene casi 5 años sus huesos están curados, la lesión no se ha reproducido y utiliza una ortésis que el controla de forma temporal la movilidad y hace que poco a poco lo vaya incrementando.
Es previsible que a medida que vaya creciendo tengamos que tomar alguna otra medida, pero somos optimistas porque hemos conseguido sacar adelante es grave, poco frecuente y difícil problema
