Muchos de los pacientes que acuden al IICOP con una secuela de una fractura de calcáneo, me dicen cuando hablan conmigo “si le hubiera conocido antes y me hubiera operado de la fractura aguda de calcáneo, ahora estaría curado completamente”. Realmente no se equivocan cuando dicen eso. Esta mañana he visto varios pacientes con secuelas de fracturas, pero en concreto uno de ellos que vino de Jaén, por haber sufrido una fractura aguda conminuta del calcáneo derecho. Fue operado en su ciudad donde para empezar le hicieron una incisión mal posicionada, pero además una pésima reducción y osteosintesis, que al cabo de unos meses derivó en dolor permanente al caminar por una artrosis de la articulación subastragalina.
Cuando le operamos, no había posibilidad de hacerle una incisión adecuada, por lo que tuvimos que entrar por la cicatriz que le había quedado de la primera cirugía, a pesar de eso pudimos reconstruir la secuela. Después de pocos meses el paciente ya no tiene el dolor que tenía antes de operarle, pero tiene una importante rigidez secundaria al tiempo que ha estado sin recibir un tratamiento adecuado desde que tuvo la caída.
Pues todo esto se podría evitar si operáramos a los lesionados lo antes posible después de
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caerse y sobre todo no tendríamos las secuelas que se tienen al no recuperarse después de una reconstrucción mal hecha. Este es el caso de David, que tuvo una caída en Agosto del año 2013, fue llevado a un hospital cercano a su ciudad donde le “operaron” metiéndole un clavo por el talón, que evidentemente no redujo la fractura. En los primeros días de Septiembre el acudió al IICOP y dada la situación que presentaba se le operó a mediados de este mes. A parte de la fractura conminuta del calcáneo conservaba el clavo que le habían puesto y que tenía la posibilidad de estar infectado. La operación duró 7 horas para reducir y estabilizar con una placa la fractura. Algunos pacientes relatan que sus médicos les han dicho que la fractura es preciso operarla lo antes posible y desde luego que nunca se podría operar bien a los 35 días de la caída.
Pues se equivocan, quien afirma eso, ya que nosotros lo podemos hacer y conseguir unos excelentes resultados. Nuestro paciente pasado su periodo de recuperación y con un voluntad a prueba de bomba para recuperarse, es capaz de hacer más de 500 km haciendo kaysurf, saltando con la tabla y cayendo contra el mar, sin que haya tenido ningún problema. También ha sido capaz de navegar casi en solitario, en un barco de 6,5 metros desde el norte de Francia, bordeando la Península Iberica, para llegar a Alicante. Como podéis ver en su testimonio, si se trabaja con rigor, experiencia y continuo entrenamiento se puede conseguir reparar estas graves fracturas. No nos vale lo que dicen algunos colegas “esto es lo que podemos hacer en este hospital”. ¿Para cuando la objeción de conciencia en un médico que no está suficientemente preparado para tratar adecuadamente estas fracturas?
Hasta pronto!


