La enfermedad de Charcot-Marie-Tooth es una neuropatía hereditaria periférica, con diferentes variantes, que produce en la mayoría de los casos una parálisis de los músculos tibial anterior y peroneo brevis. Menos frecuente es la aparición de una parálisis completa de los músculos de la pantorrilla, conservando una pequeña actividad de los músculos gemelo y sóleo.
En la mayor parte de los casos produce deformidad de los pies en equino cavo varo, que con el tiempo da lugar a una inestabilidad importante en los pies, así como la dificultad para caminar normalmente, aparición de caídas frecuentes y callos en los pies. En los casos de parálisis completas los pies apenas se deforman pero presentan mucha dificultad para caminar al estar en equino.
Descarga la Guia del Paciente: Charcot Marie Tooth
Una vez se aplica el tratamiento completo a una paciente que sufre de pie equino varo todos sus problemas desaparecen, quedando sus pies totalmente alineados.
Los tratamientos conservadores o con férulas antiequino son ineficaces, ya que no estabilizan los pies, ni los alinea adecuadamente. Los tratamientos quirúrgicos reparan todos estos problemas, haciendo los pies plantígrados y bien alineados. Al transferir tendones de músculos que funcionan, impedimos que se vuelvan a deformar. En los casos de parálisis completas también podemos transferir tendones al dorso del pie que actúan como un tirante que impide que el pie se caiga en equino.
A los niños que nacen con este defecto, se les coloca yesos, que se cambian cada pocos días y en los que se va modificando poco a poco la posición del pie, hasta alcanzar un pie corregido. Posteriormente se les coloca una botas unidas por una barra en los meses siguientes para evitar una reproducción de la deformidad. En los casos en los que no se corrige con este método es preciso realizar una cirugía para alinear el pie correctamente.
Descarga la Guia del Paciente: Charcot Marie Tooth
Es preciso revisar a estos pacientes hasta que son adolescentes. Los adultos son tratados directamente con la cirugía, y posteriormente un periodo de fisioterapia. En ambos casos la recuperación es total y para toda la vida.
