Con los equipajes preparados para viajar mañana a Dresden, quiero contaros el trabajo que hemos hecho esta semana, en la que como las cuatro anteriores hemos reconstruido secuelas de fracturas de pilón tibial. Todos los pacientes tuvieron sus lesiones por caídas o accidentes de tráfico y los tratamientos a los que fueron sometidos, no dieron el resultado adecuado. Yo reconozco que son lesiones graves y que no todos los traumatologos están preparados para reconstruir este tipo de lesiones con éxito y que no acaben en la mala solución de la fijación del tobillo, a la que todos están abocados si no acuden al IICOP.
El primero de los casos, es un paciente joven que viene de Ibiza, donde hace 10 meses sufrió una caída trabajando y entre otras sufrió una fractura de pilón tibial cerrada, con poco desplazamiento pero que afectó a la parte lateral.
La operación que le realizaron, fue un desastre porque no se redujo los fragmentos del pilón y desde luego no se restauró el cartílago articular, que es lo principal de esta lesión. Después de tratarle en la Mutua durante varios meses, decide venir a Madrid donde al verle y explorarle se ve como la situación es muy mala, con separación de los fragmentos y una importante lesión osteocondral en el astrágalo y en el pilón. Para liarle más después de leer el informe que le hice, le remiten a otra ciudad para que lo vea otro especialista, que solo se dedica a decirle que se debe acostumbrar a la situación que tiene y que le puede hacer algo, pero que en pocos años su tobillo habrá que fijarlo.
Incluso llega a decir de nosotros que “hemos hecho una propuesta de tratamiento compleja y que en su opinión no ofrece unas garantías de solución definitiva”. Bueno le hemos operado el miércoles durante siete horas reduciendo la fractura colocando juntos los fragmentos desplazados, fijandolos con placas de ostrosíntesis y transplantando cartílago articular al astrágalo y sobre todo al pilón tibial.
El segundo caso ha sido una paciente de la Coruña, operada también de una secuela de fractura de pilón tibial abierta. Después de nueve meses del accidente de tráfico y de pasearse por varios hospitales de España, donde todos se lo ponían muy negro, por lo complejo de la lesión.
La vimos hace cuatro meses con una pierna que tenia un aspecto terrible, con una infección por Pseudomonas. La propuesta nuestra fue hacer como en otros tantos pacientes reparar la cobertura de la piel, como el pilón estaba destruido y no era posible reconstruirlo, realizar una reposición del hueso y de la articulación dañada, fusionándola, para al cabo de un año retirarle la artrodesis del tobillo y colocarle una prótesis de tobillo tipo Inbone 2. Cuando volvió a su ciudad y visitó a los médicos que la habían tratado inicialmente, el comentario que hicieron a nuestra propuesta de tratamiento para ella, es que lo que íbamos hacer era “Ciencia ficción”. Hace tres meses la operamos para quitar la infección y darle una buena cobertura con un injerto de músculo dorsal ancho y piel.
Ayer ya hemos hecho el segundo paso de los tres que tenemos que hacer para curarla, reconstruimos con hueso de la propia paciente todo el pilón tibial, fusionando el tobillo y lo estabilizamos con dos placas de osteosintesis. Dentro de un año, si todo va bien, haremos la tercer operación retirando la artrodesis y colocando una prótesis de tobillo, como hemos hecho en numerosos pacientes ya.
Como veis la innovación en los tratamientos sigue llegando a la cirugía ortopédica de tobillo y pie, no conformándonos con lo convencional, con la resignación o con lo que sabe hacer todo el mundo. Queremos siempre algo más para nuestros pacientes, soluciones reales para devolver la función a las articulaciones lesionadas. No hacemos ciencia ficción o soluciones conformistas… Si reducir una fractura y reparar el cartílago dañado no es una solución definitiva , es que no conocen nuestros resultados en otros muchos pacientes que ahora hacen su vida normal.
Hasta la vuelta.
