Ya sabéis que nuestra clínica es un centro de referencia, por lo menos en tres continentes, para el tratamiento de las secuelas en los pies y piernas de las enfermedades neurológicas. Esta misma semana hemos operado cuatro pies afectados de Charcot-Marie-Tooth, la última paciente ha venido de Buenos Aires, Argentina.
El caso de este paciente que os traigo hoy, ya lo conocéis los que leéis mi blog. Le hemos operado de unos pies equino planos y de los dedos deformes. Ahora casi un año después de la cirugía reconstructiva hecha para tratar las secuelas que le dejó el síndrome de Guillain-Barré, el paciente viene a revisión con sus padres. Como me decían y ellos afirman en el testimonio que ellos han realizado, su hijo ha vuelto a tener una vida normal, corre, hace viajes y acampadas con los scouts.
Como otros muchos pacientes nuestros, ha pasado por la tortura que supones escuchar de otros médicos, que la cirugía que se le iba a realizar no valdría para nada. O como el rehabilitador que le decía a los padres que había que ponerle férulas antiequino que ya no usa gracias a la cirugía que le hemos hecho.
Para todos aquellos que piensan que esto que hacemos es ciencia ficción, o los que nos tildan de fantasiosos, esta es la demostración de la mediocridad de sus afirmaciones. Este paciente pediatrico con Guillain-Barré, ha vuelto a su vida normal habiendo mejorado su capacidad de caminar y correr tanto como su autoestima.
