Si os acordáis los que seguis este blog, el pasado mes de Julio, operamos a esta niña de cinco años que presentaba unos terribles pies equino varos por espina bífida el derecho y congénito el izquierdo. Su padre me dijo: ¡Doctor por favor ponga las fotos de mi hija para que muchos padres puedan saber que se pueden corregir los pies equino varos por espina bífida!
Así lo hicimos, corregimos estos difíciles pies, que en ninguno de los tres hospitales que la habían tratado supieron tratar definitivamente. Tuvimos que alinear los huesos de los pies que estaban mal colocados, ambas tibias tuvimos que alinearlas en su parte más próxima al tobillo y por último transferir tendones para que los pies funcionen nuevamente. No hay que olvidar que la afectación del pie derecho es básicamente un problema muscular.
Hace días vino a verme otra paciente de dieciocho años con espina bífida, que había sido operada múltiples veces y en ninguna de ellas se habían trasplantado tendones. Cuando estos problemas son musculares y los huesos solamente se deforman por el desequilibrio de los músculos. Por lo tanto hacer solamente una cirugía que corrija los huesos es una perdida de tiempo ya que se vuelve a repetir la deformidad, como la había ocurrido a ella.
La pasada semana cuando vino a verme nuestra protagonista, puede ver que sus pies están bien corregidos, son plantígrados y puede andar normalmente. Quiero compartir con vosotros estas imágenes de antes y después para que veáis el cambio. Cuando empezamos a hablar como había sido la evolución, la madre me dijo que la niña le había dicho que quería darme un abrazo. ¡Con lo que me gustan a mi los abrazos y los besos! Así que nos dimos un abrazo y ella me dio un tierno beso en mi mejilla, que consiguió emocione.
Los padres están contentos, la paciente está feliz con sus “nuevos” pies, ha vuelto al colegio como cualquier niña de su edad y nosotros estamos felices de haberla podido resolver el problema tan grave que tenía, como podéis ver en el video antes y después de la operación.
