Es normal que si necesitas una prótesis de tobillo o ya lleves una te surjan un monton de preguntas sobre cómo puede afectar a tu organismo, si son para toda la vida o qué tipo de cuidados necesita para que se conserve mejor.
Las prótesis de tobillo son diseñadas en laboratorios con la tecnología más avanzada para lograr su acople perfecto al tobillo y conservar su utilidad el mayor tiempo posible. La tecnología ha conseguido aleaciones y compuestos que son capaces de integrarse en el hueso y soportar un entorno muy oxidante.

¿Cuánto dura una prótesis?
La duración de una prótesis de tobillo depende directamente del uso y cuidados que reciba. En general, tienen una duración aproximada entre 15 a 20 años. Hay muchos factores que influyen en el desgaste de una prótesis a lo largo del tiempo.
Algunos de los factores que pueden acortar la duración de la prótesis son:
- La composición de los implantes de tu prótesis y una actividad física extrema
- Que tengas alergia a metales o a algunos de los componentes de la prótesis.
Los síntomas que reflejan que una prótesis de tobillo está en mal estado o muy desgastada son:
- Dolor en la zona afectada
- Inestabilidad en la articulación
- Ruidos poco comunes al mover la articulación.
Sin embargo, una prótesis de tobillo después de mucho tiempo aunque no muestre ninguno de estos síntomas puede estar dañada y que necesite ser sustituida. Será el médico especialista el que mediante revisiones y radiografías detecte el desgaste de la prótesis y decida si es necesaria su sustitución por una nueva.
¿Cómo puedo alargar la vida de mi prótesis de tobillo?
– Evita el tabaco: es muy perjudicial para el aparato locomotor en general, aumenta el riesgo de que se infecte porque tu sistema inmune funciona peor y tu prótesis se puede aflojar, ya que empeora la circulación sanguínea al hueso en el que la tengas integrada.
– Controla tu peso: cuanto más peso tenga que soportar puede acabar soltándose antes del hueso.
– Realiza ejercicio físico moderado: Es importante que mantengas tu musculatura activa, pero siendo consciente que hay una serie de deportes que no puedes practicar ya que supone grandes impactos para las articulaciones.
– Evita las infecciones: Son difíciles de resolver ya que a la prótesis no llega el riego sanguíneo. Cura bien las heridas y mantén una buena higiene personal.
– Evita las caídas: Un fuerte impacto puede desajustar tu prótesis de tobillo, que se rompa el hueso o alguno de los componentes.
