Hace ahora casi un año, entró por la puerta del IICOP, este chico de 30 años. Que llevaba más de un año sentado en una silla de ruedas, después de haber sufrido un grave accidente de moto. En este sufrió la luxación de la rodilla derecha que afectó a la arteria poplitea y al nervio ciático. En la pierna izquierda una fractura de pilon tibial cerrada, pero que luego tuvo una complicación de la piel en el tobillo. Todos estos pacientes son llevados inicialmente a un hospital público, donde son tratados. Pero es frecuente ver como estos tratamientos son insuficientes o mal planteados. Impidiendo a los accidentados que vuelvan no solo a caminar sino a ponerse de pie. Por eso os voy a contar como es la mejor forma de tratar una secuela de fractura de pilon tibial y pie equino varo por síndrome compartimental.
No es fácil solucionar estos problemas, ya que después de varios meses el paciente está físicamente con daño en las dos piernas. Pero además estaba psicologicamente afectados, al estar con estas lesiones sin resolver durante tanto tiempo.

Él venia en silla de ruedas, con la pierna izquierda mal alineada, un horrible injerto puesto en la parte anterior del tobillo. Pero sobre todo con una fractura de pilón tibial, sin consolidar, una reducción incorrecta y una placa mal colocada.

En el pie derecho presentaba una defomidad fija en equino varo, falta se sensibilidad en la planta del pie y dos úlceras que se abrian y cerraban períodicamente. Todo esto como consecuencia de la lesión del arteria poplitea por detrás de la rodilla y un síndrome compartimental no diagnosticado.
“Los síndromes compartimentales, se producen en muchas fracturas cerradas de tibia. Si no se descarta desde la entrada en urgencias y no se abre el compartimento afectado de la pierna, produce necrosis de los músculos. Generalmente afecta a los musculos tibial posterior y flexores de los dedos”
Con 48 horas de diferencia, reconstruimos ambas piernas. En la izquierda, levantamos el injerto horrrible que tenia, retiramos la placa y un injerto de hueso artificial que le habían puesto. Por supuesto que el hueso estaba sin pegar, faltaba una importante cantidad en la parte media y además el tobillo estaba muy dañado. Limpiamos la parte distal de la tibia y el defecto de hueso que faltaba de 3 centímetros, lo sustituimos por injerto de la cresta iliaca del paciente. El pie se redujo a una posición plantígrada y colocamos una placa a cada lado del hueso, fusionando el tobillo.
LOS PASOS PARA TRATAR UN PIE EQUINO VARO SIN FIJAR EL TOBILLO
El pie derecho lo operamos dos días después, retirando los musculos que estaban dañados, liberando arteria, vena y nervio de la parte posterior de la pierna. Reparando el pie equino varo, y dejandolo plantigrado. Aqui nos tuvimos que emplear a fondo, por la dureza de todos los tejidos, consiguiendo alinear correctamente el pie y manteniendo integro el tobillo.
Ahora después de varios meses de postoperatorio, el paciente se ha puesto de pie, puede andar. Su vida ha cambiado al abandonar la silla de ruedas. Dentro de un año cuando la tibia izquierda esté bien solida, quitaremos las placas y retiraremos la artrodesis del tobillo y le colocaremos una protesis tipo Inbone 2 o Invision. Estos modelos para nosotros y para los más importantes hospitales de Estados Unidos, son las mejores que hay en el mercado.

Después del tiempo que ha transcurido del accidente. Hemos visto que la mejor forma de tratar una secuela de fractura de pilon tibial y pie equino varo por síndrome compartimental, es la cirugía que le hemos hecho. Espero que este verano pueda viajar y tomarse unas vacaciones que le hagan olvidar todo el sufrimiento que ha tenido desde el día del accidente.
