Secuela de fractura-luxación de calcáneo: cómo hemos reconstruido el pie

Ya lo hemos hecho en dos pacientes para tratar una secuela de fractura luxación de calcáneo. Y lo volveremos a realizar en los próximos pacientes que vengan al IICOP, para que les tratemos de sus secuelas. Yo siempre preferiría tratar las lesiones agudas, pero es cierto que como siempre ocurren por traumatismos de alta energía, acaban en un hospital público. Las causa más frecuentes son bien por accidentes de tráfico o por caídas desde altura.

Pensar diferente al resto de la gente, no es muy bien acogido por muchas personas y os aseguro que, en la Medicina, ocurre aún más. Es posible que esto que os voy a enseñar cause perplejidad, asombro o críticas incisivas. Pero para estas yo les contaría a quien las pueda hacer un relato que escuche hace poco:

“Era un padre que le hacía tirar a su hijo carbón sobre una camisa blanca, esta se manchaba de negro con los impactos. El padre le decía al hijo: Mira la camisa se mancha de negro en algunos puntos, pero tus manos están tiznadas (manchadas) por completo de negro”. ¿Quería decir que quien hace una crítica mancha al que se la hace, pero no tanto como el que la realiza…Es muy bueno a que sí?

Bueno, a fuerza de operar pacientes con secuelas de fractura de calcáneo, te vas dando cuenta de muchas cosas que no se cuentan o describen en los libros de cirugía ortopédica. Como en el caso de la secuela de fractura luxación de calcáneo, en las que no solo se rompe el hueso, si no que además se desplaza hacia el lado externo por debajo del astrágalo. Pero lo más importante es que el hueso se deforma como si lo estiraran. Ya que, al partirse la tracción del tendón de Aquiles, hace que el fragmento posterior se desplace hacia arriba. Tomado un aspecto alargado y curvado, quedando una prominencia en la planta del pie.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El problema principal está en devolver al calcáneo una forma de calcáneo y para eso tenemos el otro pie, si no se ha fracturado por supuesto, que nos sirve de referencia. Y esto conduce en algunos casos a que la piel del talón se pueda ver afectada. Teniendo problemas de cobertura.

 

 

 

 

 

 

 

Para evitar esto se me ocurrió que como en situaciones similares, si queremos reducir un hueso o una deformidad, es preciso acortarlo. Y esto es lo que hemos hecho en estos pacientes, acortar la longitud del hueso y además desplazarlo hacia la planta, para que tome la forma más parecida a un calcáneo normal. Además de conseguir que el astrágalo en vez de quedarse en posición horizontal, tenga la inclinación normal. Como es muy difícil por la calidad y deformidad del hueso sujetarlo con tornillos, lo hicimos con varias agujas de Kirschner. Obteniendo una excelente consolidación. Nuestro primer paciente al que se lo hicimos, que vino de Chile con la secuela de fractura luxación, ha vuelto a su vida normal.

 

 

 

 

 

 

El otro paciente, que vive en Madrid al que hemos operado hace 3 semanas, esperamos que siga el mismo camino. No hemos tenido ningún problema con la piel del pie y la consolidación se ha producido en un periodo de tiempo normal.

Ya sabéis, para tratar una secuela de fractura-luxación de calcáneo, sin tener complicaciones es preciso acortar y desplazar la parte posterior del hueso. Una nueva innovación en cirugía ortopédica del IICOP, para que muchos pacientes se beneficien y puedan volver a su vida normal.

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