Esto puede parecer un problema nuevo, el cambio de la psicología en los pacientes con lesiones crónicas de los pies. Pero realmente no lo es, ya que afecta a muchas personas muchas más de lo que se piensa. A diario vemos pacientes en el IICOP o en el hospital personas que han tenido traumatismos, deformidades congénitas o neurológicas y cirugías fallidas en el pie o los tobillos, que te refieren como un auténtico suplicio sus experiencias vividas. Muchos de ellos llevan años con tratamientos que no les han solucionado sus problemas.
¿Pero por qué ocurre esto? Es tan sencillo de comprender como ponerse en la piel de estas personas. Cuando tienes una o varias fracturas en los pies, tu vida se para, dejas de trabajar, tienen que estar en reposo sin poder salir de tu casa. Si la lesión ocurre en un brazo, sabes que con un cabestrillo puedes salir a pasear, pero en un pie estás impedido para hacerlo. Generalmente cuando llevan más de dos años con una lesión invalidante muchos pacientes les cambia su psicología, volviéndose más irascibles con el entorno familiar y personal que les rodea. Yo he visto en algunos casos cómo parejas se han llegado a separar por la dificulta para convivir.
También se da el caso en los que estas personas llegan a perder su empleo, ya que muchas empresas tienden a despedir a los trabajadores que no están en buenas condiciones físicas. Y os puedo contar que hace años tuvimos un paciente diabético con un pie de Charcot, al que estábamos tratando desde hacía pocas semanas, se suicidó dos días antes de operarle el pie.
Los cambios de la psicología en los pacientes con lesiones crónicas de los pies y en su estado emocional. Se producen también en muchos pacientes neurológicos que fueron operados de niños. Muchos refieren con terror cómo sufrieron dolores terribles después de haber sido operados, porque no se le dio la analgesia adecuada en el postoperatorio. Esta misma semana hemos operado a una paciente con un pie equino por secuela de polio que pasó por esta mala experiencia. Y estaba aterrada de sufrir los mismo dolores que padeció en su infancia, en las cirugías que le realizaron para tratar las deformidades de sus pies, como consecuencia de la infección por el virus de la polio.
Otras veces cambia la psicología en los pacientes con lesiones crónicas de los pies. Es por los defectos en la forma de los pies, pasa factura a muchas mujeres y algún hombre, cuya alteración estética les impide enseñar sus pies en público. Por ejemplo, las pacientes con braquimetatarsia. Ellas te cuentan cómo no usan sandalias en verano, no viajan con amigas porque al tener que compartir un baño, no quieren que nadie les vea los pies. Muchas personas e incluso familiares no comprenden esta reacción, pero yo siempre les digo que hay que ponerse en la piel de estas pacientes para comprenderlas. No van a las piscinas o si van a la playa esconden sus pies debajo de la arena. Y puede parecer chocante, pero algunas de ellas no han enseñado sus pies a sus parejas. Se puede comprender cómo en estas personas su comportamiento psicológico ha cambiado por el defecto de los pies.
Situaciones de ansiedad, temor al dolor o al fracaso de una cirugía cuando otras que les han hecho han fracasado es muy frecuente encontrarlas. Siendo preciso saber llevar estas situaciones, arropando al paciente con toda la profesionalidad y cariño. La información detallada de los tratamientos, que visualicen videos de personas con situaciones similares que se han curado después de haber sido operados por nosotros. Son siempre una ayuda impagable para ellos.
Los ataques de ansiedad, la depresión o la negatividad son procesos que no ayudan a las personas que lo padecen y que se enfrentan a un tratamiento mediante cirugía.
Esto que yo os escribo, no lo he visto todavía en ningún congreso o revista médica en mi conocimiento que se haya descrito. Parece como si los cirujanos ortopédicos olvidáramos a las personas y solo nos centramos en la lesión que padecen. Pero os puedo asegurar que las dos cosas van unidas. Por eso es muy importante valorar tanto la situación física como la emocional para poder tratar ambas. La psicología en los pacientes con lesiones crónicas de los pies y sus cambios no es un problema menor y hay que tenerlo en cuenta para conseguir el éxito completo del tratamiento.
Os transcribo un comentario que me ha dejado una persona JC Vero en la hoja de Facebook. Muchas gracias:
Gran artículo IICOP(Instituto Internacional de Cirugía Ortopédica del Pie)??y por supuesto,al doctor Fernando Noriega, que es un gran profesional?,pero ante todo gran persona❤️…Los que vivimos anclados en una lesion así ?aparte de lidiar con el dolor diario,tenemos que lidiar con nuestra alma y cabeza?por desgracia va todo unido?
Ya podian muchos especialistas ser la mitad de empáticos que lo es usted,como bien dice en su artículo somos más que una lesión de tobillo,somos PERSONAS…muchos deberían escuchar al paciente,y no solo limitarse a oir…
agradezco enormemente que exista gente como usted??…Mil gracias ❤
#iicop
#tusiquenosentiendes
#graciasporexistirdoctor
#yapodianmuchosserlamitadqueusted
Esto lo escribe Esther:
«Totalmente de acuerdo, es importante ponerse en el lado del paciente, xq no es fácil estar enfermo y más cuando no hay nada que puedas hacer para mejorar, y cuando te dan una posibilidad de mejorar tu vida es una gran alegría aunque tengas que pasar una operación y todo lo que conlleva. Por eso le estaré eternamente agradecida doctor»
