¿Son fiables las imágenes de resonancia en las lesiones osteocondrales de tobillo?

Las lesiones osteocondrales del astrágalo son una de las lesiones más frecuentes y que más interés despiertan. Por eso la pregunta: ¿Son fiables las imágenes de resonancia en las lesiones osteocondrales de tobillo? Aunque en algunos casos, los pacientes no recuerdan un golpe o torcedura. En la mayoría,  son secundarias a una torcedura puntual o a esguinces recidivantes. En el IICOP se valora el dolor, la estabilidad de la articulación y el alineamiento del pie. De todas las pruebas diagnósticas la más fiable suele ser el Tac.  Las radiografías muchas veces no revelan ninguna lesión, aunque exista. Por último y aunque pueda ser chocante, la resonancia es menos fiable que el Tac. Ya que muestra manchas negras poco definitorias. Las imágenes de Tac y resonancia, a veces no son un fiel reflejo de lo que nos encontramos en el quirófano.

Os enseñamos dos ejemplos de que lo que decimos es real. Como en los dos casos que hemos operado hace un mes.

En el primero de ellos el paciente se quejaba de dolor en el tobillo y esguinces de repetición. Claramente tenía un tobillo inestable que le impedía andar normalmente. Además, presentaba dolor la zona externa. Las radiografías eran normales. En la resonancia se apreciaba una pequeña lesión osteocondral inferior a 5 milímetros.  Como se puede ver en las fotos.

 

 

 

 

 

 

 

Se programó la cirugía, para corregir ambas lesiones. Se reconstruyeron los dos fascículos del ligamento externo del tobillo. Pero cuando abrimos la articulación se pudo ver que la lesión osteocondral, era bastante más grande. Siendo de 1 centímetro de diámetro.

 

Esto requirió para su tratamiento hacer un trasplante de cartílago mediante una mosaicoplastia.  Extrayendo un injerto de cartílago y hueso de la parte distal del fémur. En este caso, el cilindro extraído era de un centímetro. Como veis este primer caso muestra que las imágenes de resonancia no son fiables en todos los casos.

El segundo caso, es un chico de 15 años de edad. Que comenzó con dolor tras la práctica deportiva, pero sin torcedura clara. Su tobillo era estable. Nuevamente las imágenes mostraban una lesión osteocondral. Con un fragmento suelto e inestable. Que no había mejorado con tratamiento conservador.

 

 

 

 

 

 

 

En los niños y adolescentes nosotros siempre hacemos una artroscopia. Esto nos sirve para valorar la lesión. La sorpresa fue en vez de ver un gran fragmento de cartílago suelto, como se veía en las imágenes. El cartílago se encontraba íntegro y solamente abombado, pero bien sujeto.

 

 

Por eso lo que hicimos fue lo que se llama unas perforaciones retrogradas. Esto es, con unas agujas de 1,5 mm, hacer varios canales desde la parte opuesta de la lesión. Hasta llegar a 2 mm por debajo del cartílago dañado. De esta forma se estimula la curación de la lesión al llegar sangre por estos pequeños canales.

La experiencia en nuestro Instituto, después de haber tratado más de 400 pacientes con lesiones osteocondrales. Habiendo realizado mosaicoplastias. Es que como se muestra en estos casos. No son siempre fiables las imágenes de resonancia en las lesiones osteocondrales de tobillo. Es en la cirugía donde realmente se comprueba la magnitud de la lesión y se decide el tratamiento. Dependiendo de la lesión, la edad del paciente, los síntomas y una correcta exploración realizada en la consulta.

Es lo que nos da más información y sobre todo para tomar una decisión correcta a la hora de tratar a nuestros pacientes. Y que estos queden satisfechos con los resultados.

Escrito entre Patricia Villanueva y Fernando Noriega

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